El infame caso de Negede Teklemariam -
Fortion Bare - 29 Jan, 2026
Negede Teklemariam es un testigo de Jehová de Eritrea que estuvo encarcelado 26 años por su objeción de conciencia al servicio militar obligatorio motivado por sus creencias religiosas. Entró como un joven de 21 años y salió como un adulto de 47. La liberación ocurrió en diciembre de 2020 y la Watch publicó una breve nota donde ni siquiera aparecía su nombre, aunque era evidente que lo iba a utilizar en algún momento.
En Informe 6 del CG del 2023, Samuel Herd mostró un adelanto de 6 minutos de una entrevista a Teklemariam y dijo que la versión completa se publicaría más adelante. Sin embargo, nunca llegó. En su lugar, de 2023 a 2024 vimos toda una serie de "nuevas luces" y relajación de procedimientos impulsados por la presión de las demandas legales que estaba enfrentando la Watch. ¿Influyó aquello en el postergamiento de la publicación de la entrevista? "No lo sabemos", diría el abuelo Splane.
Finalmente en el Informe 8 del CG del 2025 Jeoffrey Jackson anunció que la entrevista estaba lista. Unos días después, aún en diciembre, se publicó por fin la edición en inglés titulada
Negede Teklemariam: Imprisoned 26 Years for My Faith. Es curioso que, a un mes y medio de la entrevista en inglés, ésta solo esta disponible en muy pocos idiomas y aún no sale en español, lo que resulta un tanto inusual. Pareciera que, después de todo, la historia de un africano pobre encarcelado 26 años resulte tan poco relevante.
El relato de Teklemariam es cruel y desgarrador. No extraña que diversos organismos internacionales defensores de los derechos humanos hayan condenado lo que ocurre en Eritrea. Aunque la entrevista menciona que la severidad fue mayor con los Testigos, desconozco si lo que le pasó a él es lo más común en su país para un objetor de conciencia.
Por otro lado, no puedo evitar una serie de reflexiones y preguntas. ¿Qué pasó por la mente de Teklemariam cuando salió 26 años después y encontró una religión que pudiera parecerle irreconocible? Si en algún momento, con toda la información disponible y desenmascaramiento de la secta, él abriera los ojos, ¿qué sentiría de haber desperdiciando 26 años de su vida a una causa que resultó una mentira? Si en algún momento la Organización relajara las normas referentes a la neutralidad bajo una "nueva luz", de esas que ahora están de moda, ¿qué opinaría nuestro amigo Teklemariam?
Además, ¿qué pasó con Paulos Eyasu e Isaac Mogos, sus otros dos compañeros de prisión que fueron encarcelados la misma cantidad de años y puestos en libertad junto con él? ¿Por qué no hubo entrevista con ellos? ¿Los están cuidando de alguna represalia o será que simplemente su fe "está tan débil" que no quieren participar?
Aunque el caso Teklemariam se puede ver como un asunto de conciencia que compete solo a él, es inevitable preguntar hasta que grado su decisión fue voluntaria. Se debe analizar el grado de responsabilidad moral y legal que la Watch tiene en estas decisiones que afectan la vida de sus miembros y en algunos casos llegan a costar la vida de maneras cuestionables. Luego viene los cambios sin mínimo remordimiento o disculpa. Quieren todos los derechos pero ninguna obligación.