Hace 1 hora
Seguramente muchos de nosotros recordamos una anécdota común en los discursos de los testigos de Jehová: una rana entra en una olla de agua al fuego, le gusta la tibieza del agua, la temperatura va subiendo poco a poco sin que ella se dé cuenta el agua comienza a hervir y ella queda adentro, convirtiéndose en caldo de Rana.
Esta experiencia absurda que intentaba explicar cómo es que supuestamente exponerse al mundo de satanás poco a poco podía llevarnos a la perdición, ahora me viene a la mente porque enseña cómo los Testigos de Jehová se están adaptando a los cambios.
Hace unos días le pregunté a mi papá (un testigo de Jehová super convencido) qué opinaba sobre la posibilidad de que solo hubiera una reunión a la semana. Su respuesta fue que podía ser bueno y que los cambios de los últimos años les han preparado para aceptar nuevos cambios.
De igual manera, al platicar con algunos testigos activos veo que algunos incluso admiten abiertamente que los cambios en las políticas de expulsión perfectamente pudieron ser por las presiones de Noruega, y no tienen problema con eso.
Así que, quizás muchos esperamos aquí “el gran ajuste doctrinal”, un cambio doctrinal enorme que despierte masas y cause una rebelión interna a gran escala. Eso no sucederá. Después del enorme cambio en las políticas de expulsión del 2024 realmente quedan pocos cambios que puedan ser tan significativos; no digo que no existan todavía cambios relevantes bajo la manga, pero conviene preguntarse qué estamos esperando.
Para mí, esto se ha convertido en una serie de televisión, en donde los Testigos de Jehová esperan con ansias un avance, una revelación, un giro en la trama, un nuevo personaje, capítulo a capítulo, solo es entretenimiento.
Y así como Los Simpson siguen vigentes tras 36 años pese a su declive de calidad, la Watchtower seguirá implementando más y más cambios y ajustes doctrinales y declaraciones mientras tenga que transmitirse la saga “Las Aventuras de los Miembros del Cuerpo Gobernante”.
Así que, no caigamos en ese juego, no existirá el gran cisma, el gran despertar, solo gotas de agua que tarde o temprano perforarán algunos cerebros.
Esta experiencia absurda que intentaba explicar cómo es que supuestamente exponerse al mundo de satanás poco a poco podía llevarnos a la perdición, ahora me viene a la mente porque enseña cómo los Testigos de Jehová se están adaptando a los cambios.
Hace unos días le pregunté a mi papá (un testigo de Jehová super convencido) qué opinaba sobre la posibilidad de que solo hubiera una reunión a la semana. Su respuesta fue que podía ser bueno y que los cambios de los últimos años les han preparado para aceptar nuevos cambios.
De igual manera, al platicar con algunos testigos activos veo que algunos incluso admiten abiertamente que los cambios en las políticas de expulsión perfectamente pudieron ser por las presiones de Noruega, y no tienen problema con eso.
Así que, quizás muchos esperamos aquí “el gran ajuste doctrinal”, un cambio doctrinal enorme que despierte masas y cause una rebelión interna a gran escala. Eso no sucederá. Después del enorme cambio en las políticas de expulsión del 2024 realmente quedan pocos cambios que puedan ser tan significativos; no digo que no existan todavía cambios relevantes bajo la manga, pero conviene preguntarse qué estamos esperando.
Para mí, esto se ha convertido en una serie de televisión, en donde los Testigos de Jehová esperan con ansias un avance, una revelación, un giro en la trama, un nuevo personaje, capítulo a capítulo, solo es entretenimiento.
Y así como Los Simpson siguen vigentes tras 36 años pese a su declive de calidad, la Watchtower seguirá implementando más y más cambios y ajustes doctrinales y declaraciones mientras tenga que transmitirse la saga “Las Aventuras de los Miembros del Cuerpo Gobernante”.
Así que, no caigamos en ese juego, no existirá el gran cisma, el gran despertar, solo gotas de agua que tarde o temprano perforarán algunos cerebros.
despuesdelarmagedon@gmail.com



