Hace 1 hora
Desde que hay discurso públicos siempre ha habido algún arreglo de hospitalidad, la forma en que lo implementa cada congregación es muy diversa y cambia con el tiempo. El Pastoreen más reciente indica que el cuerpo de ancianos toma la iniciativa para ofrecer cubrir sus gastos de viaje e invitarlos a comer. Así que algo común en mi localidad es que se apruebe un monto que se toma de la caja de la congregación para ayudar a cubrir los gastos de transporte del orador (se le entrega discretamente al final de su visita).
Lo más común es que los publicadores lleven algo y se lo junten para darlo al orador al final, o bien que personalmente se lo entreguen apartando unos minutos de la reunión. Otros arreglos podrían incluir una invitación de comida o ser más elaborados.
Al respecto, llama la atención lo que aparece en la revista La Atalaya de junio de 2026, en el artículo de estudio que habla de los grupos de servicio. Sobre todo porque, aunque pretende ser un ejemplo, todos sabemos que tiene la intención o se terminan convirtiendo en la norma:
Así que bajita la mano, se pudiera estar indicando a las congregaciones que manejen el arreglo por grupos de servicio.
Por otro lado, es un hecho que estos arreglos, como todo lo que pasa en las congregaciones, se hayan visto muy menguados por el desinterés que predomina actualmente. Son una carga más de otras tantas que impone la Organización. Por ello a cada rato se dan recordatorios solicitando apoyo.
Lo más común es que los publicadores lleven algo y se lo junten para darlo al orador al final, o bien que personalmente se lo entreguen apartando unos minutos de la reunión. Otros arreglos podrían incluir una invitación de comida o ser más elaborados.
Al respecto, llama la atención lo que aparece en la revista La Atalaya de junio de 2026, en el artículo de estudio que habla de los grupos de servicio. Sobre todo porque, aunque pretende ser un ejemplo, todos sabemos que tiene la intención o se terminan convirtiendo en la norma:
Cita:9 Seamos hospitalarios. Contribuiremos a que en nuestro grupo haya un ambiente de cariño siendo “siempre hospitalarios” (lea Romanos 12:13). Por ejemplo, ¿podríamos ofrecer nuestra casa como punto de encuentro para la predicación? En algunas congregaciones, los grupos se turnan cada semana para ofrecerle hospitalidad al orador visitante. Cuando llega su turno, quizás algunos en el grupo se reúnan para comer y pasar un rato juntos, aun si el orador no puede acompañarlos. Una precursora especial llamada Sarah explica: “Cuando tengo invitados en casa me pongo muy nerviosa, así que intento no complicarme ni obsesionarme con que la comida quede perfecta. Más bien, procuro centrarme en conocer a los demás”. Si nos esforzamos por conseguir que nuestro grupo sea como una familia cariñosa, nos sentiremos más cerca de Jehová y de nuestros hermanos (Neh. 8:10; Hech. 20:35).
Así que bajita la mano, se pudiera estar indicando a las congregaciones que manejen el arreglo por grupos de servicio.
Por otro lado, es un hecho que estos arreglos, como todo lo que pasa en las congregaciones, se hayan visto muy menguados por el desinterés que predomina actualmente. Son una carga más de otras tantas que impone la Organización. Por ello a cada rato se dan recordatorios solicitando apoyo.
Are your convictions so fragile they cannot stand in opposition to mine?
Is your god so flimsy, so weak? For shame!
- Quills (2000)


