Hace 3 horas
Mientras la Watch y su "prudente" esclavo acaban de comprarse, así humildemente, el complejo de Blue Lake de 28 hectáreas, los gastos que las congregaciones tienen que cubrir pronto podrían volverse insostenibles en muchas de ellas.
Ya se comentó algo de la situación de Estados Unidos, donde no se les dio la opción de reducir su cuota por publicador, y en su lugar se pide que se hable seriamente con los hermanos para que salgan las cuentas.
En México y la sucursal de centroamérica, recientemente se actualizaron las pautas para contabilidad de la congregación. Un cambio notable es el apartado de gastos que se cubren con las donaciones para la congregación. Mientras que la versión anterior agrupaba 5 conceptos, la nueva incluye 8 en total. Y no sé que pesa más, si los nuevos gastos que incluye, o los gastos que prohibe y que se tendrán que sacar de otro lugar (por que se seguirán requiriendo, solo que ya no podrán salir de estas donaciones).
Versión anterior:
Versión actualizada (agosto 2026):
Aquí el detalle de cada apartado por si alguien quiere leerlo:
No es mi intención ahondar en cada punto, solo comentaré dos casos como ejemplos.
Primero, hace algunos años aparecieron los "betelitas externos", betelitas que son reubicados fuera de la sucursal y, en algunos casos, se les coloca en Salones del Reino que cuentan con una vivienda disponible. Anteriormente, Betel le ayudaba al betelita a cubrir los gastos relacionados con la vivienda. Ahora, dichos gastos tendrán que ser absorbidos por las congregaciones encargadas del Salón y la vivienda.
Segundo, en las clases de ancianos y precursores regulares, se solían hacer arreglos para brindar comida a los asistentes. Era común cubrir dichos gastos con donaciones de la congregación. Ahora ya no se puede (como indica el inciso 7) y solo justifica un gasto "pequeño" relacionado con el almuerzo (sea lo que eso signifique). Quizá a corto o mediano plazo ya no se den estas comidas y se pida a los asistentes que lleven su propio alimento.
Pareciera que estas medidas van intencionalmente destinadas a que las congregaciones puedan alcanzar su cuota por publicador para la Obra Mundial y a la vez, que la sucursal se deslinde de más gastos que antes ellos cubrían. En otras palabras, maximizar sus entradas de dinero. Cualquier otro arreglo local que las congregaciones establezcan, tendrá que verse por separado y salir de cualquier otro lado, menos de las caja de donaciones.
Ya se verá si el modelo resulta sostenible poniendo más carga a las mulitas de abajo que soportan todo el peso.
Ya se comentó algo de la situación de Estados Unidos, donde no se les dio la opción de reducir su cuota por publicador, y en su lugar se pide que se hable seriamente con los hermanos para que salgan las cuentas.
En México y la sucursal de centroamérica, recientemente se actualizaron las pautas para contabilidad de la congregación. Un cambio notable es el apartado de gastos que se cubren con las donaciones para la congregación. Mientras que la versión anterior agrupaba 5 conceptos, la nueva incluye 8 en total. Y no sé que pesa más, si los nuevos gastos que incluye, o los gastos que prohibe y que se tendrán que sacar de otro lugar (por que se seguirán requiriendo, solo que ya no podrán salir de estas donaciones).
Versión anterior:
- Gastos menores habituales.
- Cargos realizados por la sucursal.
- Gastos del superintendente de circuito.
- Gastos de mantenimiento del Salón del Reino.
- Gastos de proyectos financiados por la sucursal.
Versión actualizada (agosto 2026):
- Gastos menores habituales.
- Gastos del superintendente de circuito.
- Gastos habituales de funcionamiento del Salón del Reino.
- Proyecto de renovación, mantenimiento o reparación del Salón del Reino.
- Gastos para la predicación pública especial en áreas metropolitanas.
- Gastos relacionados con la predicación en los puertos.
- Gastos de la Escuela del Servicio de Precursor o de la Escuela para Ancianos de Congregación.
- Donación de fondos sobrantes a la obra mundial.
Aquí el detalle de cada apartado por si alguien quiere leerlo:
Cita:1) Gastos menores habituales. Estos gastos incluyen módicos reembolsos por el viaje de los oradores visitantes (incluidos oradores de Betel enviados por la sucursal), la impresión de información en invitaciones, artículos comprados para la predicación pública organizada por la congregación y gastos similares. También todos los gastos procedentes de la sucursal. (Los fondos de la congregación no deben utilizarse para proporcionar regalos a los oradores visitantes ni para cubrir gastos que no correspondan a sus gastos reales, tampoco para sufragar otras formas de hospitalidad, como el entretenimiento o las comidas). (Si hace falta una resolución para el gasto de los oradores visitantes, vea el párrafo 21, punto 2).
2) Gastos del superintendente de circuito. El coordinador del cuerpo de ancianos debe pedir al superintendente de circuito que presente los gastos de la semana de su visita, lo que puede incluir gastos de alimentación, artículos corrientes de oficina, gastos de internet o telefonía móvil que se usaron para comunicarse con las congregaciones y la sucursal, transporte que la sucursal no cubre y otros gastos personales moderados, como tintorería, zapatería y peluquería. No deben presentarse para reembolso otros gastos personales, tales como ropa, cosméticos, vitaminas, medicamentos de venta libre, seguros de bienes personales o seguros de vida. El superintendente de circuito proporcionará los recibos de las compras para que se le reembolsen los gastos. Si los gastos de una semana son mayores de lo habitual, el superintendente de circuito podrá dividirlos entre las congregaciones. En caso de que la/s congregación/es no pueda/n pagar el total o una parte de los gastos, incluidos los de alojamiento, el superintendente de circuito puede solicitar su reembolso a la sucursal. Los fondos de la congregación no deben utilizarse para hacer regalos monetarios a los superintendentes de circuito excepto para cubrir sus gastos reales. Las congregaciones que tengan dificultades para hacer un reembolso al superintendente de circuito por problemas con la moneda extranjera pueden enviar un importe equivalente a la sucursal como donación para la obra mundial. Dado que esta donación está relacionada con los gastos del superintendente de circuito, no es necesario una resolución de la congregación.
3) Gastos habituales de funcionamiento del Salón del Reino. Incluyen los gastos 1) de los consumibles, suministros y servicios relacionados con el funcionamiento, mantenimiento y reparación del Salón del Reino y de cualquier vivienda para quienes sirven en el campo ubicada en la misma propiedad, 2) de mantenimiento preventivo y de las reparaciones de cualquier vivienda cercana para quienes sirven en el campo asignada por el Departamento Local de Diseño y Construcción y 3) los gastos en los que haya incurrido el capacitador de mantenimiento durante su visita, tales como transporte y artículos de oficina. Cuando solo una congregación use el Salón del Reino, el cuerpo de ancianos debe establecer un límite razonable por pago que el coordinador del cuerpo de ancianos pueda aprobar, con los fondos que la congregación ya tiene en su cuenta, y que no sea un gasto habitual de funcionamiento, como reparaciones o sustituciones de equipos. En el archivo de aprobaciones vigentes se debe guardar un documento firmado por el Comité de Servicio que registre esta cantidad. Cuando dos o más congregaciones compartan el Salón del Reino, o cuando una congregación use el auditorio de un Salón del Reino de una propiedad de Betel o de un Salón de Asambleas, en el archivo de aprobaciones vigentes se deberá incluir un documento que registre las cantidades mensuales que la congregación aporta para el mantenimiento del Salón del Reino según se haya indicado en el acuerdo que esté en vigor. Como excepción, las transferencias mensuales al Comité de Mantenimiento del Salón del Reino (o una entidad similar), previstas en el acuerdo vigente del Salón del Reino, no requieren la aprobación del coordinador del cuerpo de ancianos.
4) Proyecto de renovación, mantenimiento o reparación del Salón del Reino. Incluyen los costos de un proyecto de renovación, mantenimiento o reparación aprobados por el capacitador de mantenimiento. Si dos o más congregaciones utilizan el Salón del Reino, también incluye la transferencia de fondos al Comité de Mantenimiento del Salón del Reino para dicho proyecto.
5) Gastos para la predicación pública especial en áreas metropolitanas. En el caso de la congregación del coordinador de la predicación pública especial en áreas metropolitanas, estos gastos incluyen los pagos por almacenamiento y por la impresión de material gráfico para los exhibidores. El coordinador debe presentar los recibos de dichos gastos.
6) Gastos relacionados con la predicación en los puertos. En el caso de la congregación del coordinador de la predicación en puertos, estos gastos incluyen los pagos por la inscripción en una organización marítima local y por el almacenamiento. El coordinador debe presentar los recibos de dichos gastos.
7) Gastos de la Escuela del Servicio de Precursor o de la Escuela para Ancianos de Congregación. Incluyen gastos pequeños relacionados con el almuerzo. Los fondos de la congregación no deben utilizarse para cubrir gastos de comida.
8) Donación de fondos sobrantes a la obra mundial. Este gasto corresponde a una donación puntual de los fondos disponibles de la congregación que excedan el saldo máximo de la congregación en un determinado número de meses (vea el párrafo 24).
No es mi intención ahondar en cada punto, solo comentaré dos casos como ejemplos.
Primero, hace algunos años aparecieron los "betelitas externos", betelitas que son reubicados fuera de la sucursal y, en algunos casos, se les coloca en Salones del Reino que cuentan con una vivienda disponible. Anteriormente, Betel le ayudaba al betelita a cubrir los gastos relacionados con la vivienda. Ahora, dichos gastos tendrán que ser absorbidos por las congregaciones encargadas del Salón y la vivienda.
Segundo, en las clases de ancianos y precursores regulares, se solían hacer arreglos para brindar comida a los asistentes. Era común cubrir dichos gastos con donaciones de la congregación. Ahora ya no se puede (como indica el inciso 7) y solo justifica un gasto "pequeño" relacionado con el almuerzo (sea lo que eso signifique). Quizá a corto o mediano plazo ya no se den estas comidas y se pida a los asistentes que lleven su propio alimento.
Pareciera que estas medidas van intencionalmente destinadas a que las congregaciones puedan alcanzar su cuota por publicador para la Obra Mundial y a la vez, que la sucursal se deslinde de más gastos que antes ellos cubrían. En otras palabras, maximizar sus entradas de dinero. Cualquier otro arreglo local que las congregaciones establezcan, tendrá que verse por separado y salir de cualquier otro lado, menos de las caja de donaciones.
Ya se verá si el modelo resulta sostenible poniendo más carga a las mulitas de abajo que soportan todo el peso.
¿Son tus convicciones tan frágiles que no pueden oponerse a las mías?
¿Es tu dios tan frágil, tan débil? ¡Qué vergüenza!
- Letras prohibidas (2000)


