Hace 1 hora
(Hoy, 01:15 AM)WilsonLemus escribió: Lo que siempre me ha parecido bien hambreado es ademas de tener una resolución mensual por congregación, si el excedente de un mes supera el saldo máximo (gastos de todo el año /12) ese excedente se va para la obra mundial. Nada de que se pueda ahorrar algo más. Todos a las manos del señor
Sí, a mí también. A mí solo un par de veces me tocó ver que se hiciera. En los últimos años, post pandemia, la realidad es que las cuentas de la gran mayoría de las congregaciones de mi zona no parecen tan sanas. Por ejemplo, al menos en las que se reúnen en el mismo Salón, ninguna de ellas tiene siquiera algo cercano al saldo máximo. Por decirlo así, las congregaciones viven "al día".
(Ayer, 01:15 PM)Pablo Lopez M escribió: En el caso puntual de mi zona, desde que soy TJ, lo que son los alimentos para las escuelas siempre lo asume la congre pero no de fondos propios sino que se hace un anuncio parecido a este: "Nos complace informarles que se esta llevando a cabo la escuela tal, y si desea apoyar para los alimentos contacte a su sup de grupo" hay algunos mas incautos que van mas alla del "arreglo" y por propia iniciativa preparan recuerdos, regalos, pasteles especiales etc. pero hasta donde he visto esos gastos nunca han salido de los fondos de la congre
Por lo que me doy cuenta, parece que como dijo El Espectador, la instrucción explícita ahora viene a aclarar algo que cada congregación o circuito aplicaba a como lo entendía. En el circuito por muchos años se manejó así, se asignaba el arreglo de alimentos a una o dos congregaciones por día e incluso se nos sugería un menú (un día pollo, otro pescado, otro res, etc). Cuando se anunciaba que teníamos asignada una comida los publicadores daban su donación en la caja para la congregación y de ahí se reembolsaba el gasto. Nunca se usó algo como financiar comidas de los precursores o ancianos de nuestra congregación que asistían a una clase. Siempre eran comidas para toda la clase y el arreglo era administrado por los responsables de la clase, es decir, incluso con el visto bueno del superintendente de circuito. Por lo que veo, otras congregaciones lo manejaban diferente.
Aún así, las instrucciones, a mi parecer, de nuevo se prestan para una zona gris al incluir la instrucción de que se pueden usar para gastos pequeños relacionados con el almuerzo. Cada congregación aplicará su criterio para definir qué entiende por eso.
Curiosamente, aquí hasta donde sé, nunca se han usado para financiar comidas o regalos para los oradores. De hecho, muy pocas veces se cubren con donaciones el transporte de un orador (aunque está dentro de lo permitido). Lo más común es que el orador se retire al finalizar su discurso y, solo a veces, a título personal, puede que alguna familia o grupo de hermanos haga arreglos con él para invitarlo a comer.
¿Son tus convicciones tan frágiles que no pueden oponerse a las mías?
¿Es tu dios tan frágil, tan débil? ¡Qué vergüenza!
- Letras prohibidas (2000)


