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la vida de Hitler, contada por un 'coach'
#1

Bienvenidos a la sección 'coach' de psicología positiva de El Confidencial. Hoy: cómo un muchacho frágil y marginado logró conquistar Europa

[Imagen: tu-tambien-podrias-ser-como-adolf-la-vid...1572450210]





JUAN SOTO IVARS


02/11/2019 05:00 - ACTUALIZADO: 04/11/2019 00:24

Hoy os traemos una historia de superación inspiradora. Nos ayudará a maximizar esa potencialidad que llevamos dentro y que a veces nos cuesta tanto encontrar. Nos recordará que no existe barrera suficientemente alta si tenemos claros nuestros objetivos y ponemos todos los medios para optimizarlos. Su protagonista, Adolf Hitler, se enfrentó a problemas difíciles, pero no dejó que nadie dominara su voluntad. Bienvenidos a la sección coach de psicología positiva de El Confidencial. Hoy: cómo un muchacho frágil y marginado logró conquistar Europa.
La historia comienza en un pueblo de Austria, Braunau am Inn, donde nació nuestro protagonista. Su padre era un funcionario de aduanas que azotaba al pequeño en cuanto este se desviaba del camino establecido. El padre quería que su hijo fuera funcionario de aduanas como él, pero Adolf no podía serlo por la sencilla razón de que no creía en las fronteras establecidas. En realidad, Adolf había nacido para redibujarlas. Y logró hacerlo.
Ninguno de sus profesores hubiera apostado por ello. ¿Sabías que el hombre que logró hacerse con el poder absoluto en Alemania ni siquiera sacaba buenas notas en el colegio? Las calificaciones del pequeño Adolf eran un desastre, tenía problemas de aprendizaje y repitió curso. Pero Adolf creía en sí mismo y no iba a permitir que las malas calificaciones de sus profesores lo descalificasen a él como persona. Para superar el bache, tenía que conocerse a sí mismo.
Adolf hizo la prueba de acceso en la Academia de Arte de Viena y suspendió. Debemos pasar por el fracaso en el camino hacia el éxito
Debemos tener la convicción de que hay valor en nuestros sueños. Sin embargo, nuestros sueños no siempre están claros para nosotros. Encontrar nuestro objetivo es el primer reto. El joven Adolf, por ejemplo, estaba obsesionado en esa época con ser artista. Era una meta equivocada, y aun así consiguió salir de su zona de confort y fue a la academia de arte de Viena, donde le esperaba su segundo fracaso. Hizo la prueba de acceso y suspendió. Debemos pasar por el fracaso en el camino hacia el éxito.
Tomó la decisión de quedarse en la ciudad y tuvo que trabajar muy duro. Acarreaba maletas por unas propinas, despejaba nieve de las calles y fue obrero de construcción. Mientras tanto se preguntaba cuál era la causa de sus problemas. ¿Por qué no valoraban su talento? ¿Por qué nadie creía en él? Vivir pendientes de la aprobación externa nos impide desarrollar todo nuestro potencial. La dependencia de los demás es un candado en nuestras posibilidades de autorrealización y crecimiento personal.
En los malos momentos, hemos de analizar a los demás y detectar a las personas tóxicas para nuestro desarrollo. Durante su estancia en Viena, Adolf identificó a las suyas, y desde ese momento se mantuvo alejado de ellas. No era fácil: la gente más tóxica para Adolf estaba en todas partes en aquella época. Además, muchas de esas personas tóxicas tenían dinero y poder. Si finalmente logró todos sus objetivos, fue porque tuvo claro que había que apartar a la gente tóxica de su camino. Adolf se marcó unos objetivos y los ordenó mentalmente.

[Imagen: a-la-izquierda-alfred-rosenberg-junto-a-...e-1923.jpg]A la izquierda, Alfred Rosenberg junto a Adolf Hitler y Friedrich Weber, durante el Putsch de Múnich, en noviembre de 1923

Cuando llegó la Primera Guerra Mundial, él se presentó voluntario. Descubrió que la vida militar y el patriotismo le apasionaban más que la pintura y el dibujo. Sin embargo, tampoco allí le aceptaban. Los altos mandos militares lo declararon "histérico", "psicótico" e "inútil para el mando". Pero como dice Robert Kiyosaki, debemos comenzar en pequeño y soñar en grande: "recuerda que tú eres la única persona que determina los pensamientos que quieres creer sobre ti mismo".
Tras la guerra, Adolf sufrió una profunda depresión producida por la derrota de su país. Fue entonces cuando descubrió que su auténtica vocación no era el arte, ni la carrera militar, sino la política. Pese a que no se le daba bien estar con los demás, se aplicó para penetrar en los círculos políticos de Alemania. Superó sus complejos y gracias a ello fue cobrando más y más protagonismo. Había renovado su mirada interior y se proyectó hacia lo que quería ser. Se había convertido por fin en el protagonista de su propia vida y no permitió que nadie le apartase de su potencialidad.
Los triunfadores no son necesariamente los que poseen más información o más conocimientos, sino los que utilizan toda su información y conocimientos con inteligencia para conducirlos a un fin. En la cárcel, Adolf escribió su propio libro de superación personal, 'Mi lucha', que se convirtió en un 'best-seller'. La escritura fue una forma de conocerse a sí mismo: a veces el papel y el lápiz pueden ser nuestro mejor doctor.
¿Cómo es que un pintor frustrado, lleno de complejos, logró tanto éxito tras una historia de fracasos personales?
Desde ese momento supo rodearse de buenos profesionales (entre ellos el primer coach de masas) que le ayudaron a canalizar su potencialidad. Aprendió a mostrar su mejor cara ante los demás. Pronunció discursos motivacionales capaces de conmover al gran público que le ayudaron a que los demás compartieran sus objetivos. ¿Cómo lo hizo? ¿Cómo es que un pintor frustrado, lleno de complejos, logró tanto éxito tras una historia de fracasos personales? ¿Cómo pudo derribar todas las fronteras gracias a su Proyecto de Realización Personal? Estos son los cuatro pasos de psicología positiva que han aparecido en la historia de Adolf:
  1. Tu voluntad es fundamental para tu desarrollo: tienes que visualizar tu propia voluntad.

  2. No dejes que ninguna persona tóxica ejerza influencia sobre ti. Apártalos de tu camino.

  3. Cree en tus posibilidades. Sueña a lo grande. Los límites no existen para ti.

  4. Cultiva relaciones positivas. Que la gente que te rodea crea en ti tanto o más que tú mismo.
Ahora que has escuchado esta historia de superación, compara tu vida con la de nuestro protagonista y hazte unas sencillas preguntas. El objetivo de Adolf era dominar Europa, ¿cuál es tu objetivo? La gente tóxica de Adolf eran judíos, comunistas, gitanos, homosexuales, ¿cuál es tu gente tóxica? Las dificultades que encontraba Adolf para realizarse eran sus complejos y la situación política, ¿cuáles son las tuyas? La zona de confort de Adolf era la sociedad burguesa y decadente, ¿cuál es la tuya?
Si escuchas tu voz interior, anulas a tu gente tóxica, encuentras tu propio camino y luchas por él con todos tus medios, sin importarte lo que piensen los demás ni ceder a la dependencia emocional, tú también podrás ser como Adolf.
(Artículo confeccionado con frases literales extraídas de varios libros y artículos de motivación personal).

26 aniversario de bodas!!! 24 ene 2020

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#2

Tenis y sectas, el extraordinario poder relacional de la magufada

En 1960 un tal Hans Ji Maharaj funda una secta denominada ‘Misión de la luz divina’ en la ciudad india de Patna. Los principios básicos de la secta son una especie de deformación del hinduismo con un alto contenido de culto a la personalidad. Hans ya era famoso en la India por ser un predicador que iba de ciudad en ciudad y por haber amasado una gran fortuna con ello —también tenía una casa llamada ‘casa del amor’ cuyas actividades parecen haber hecho honor al nombre de club swinger guarro que tenía. La secta de Hans basaba toda su doctrina en la búsqueda de la Felicidad, y casi todas sus acciones iban encaminadas a (1) hacer yoga y (2) reconocer que todo lo que salió de la boca de Hans es satsang y que él fue la fuente de sabiduría, dios en la tierra y autoridad última. De hecho, esta secta destructiva sigue viva en la actualidad.

En 1966 Hans deja el liderazgo de la secta a su hijo Prem Rawat, que hoy en día es un conocido conferenciante de estos que aparecen de la nada cuando hay que rellenar algún acto que cuenta con mucho presupuesto, poco sentido y sesgos posmodernos —sí, habló en el Forum de Barcelona. Digamos que es el friki al que llamar cuando no pueden venir esos que se alimentan del sol. Prem tuvo el acierto de expandir la secta más allá de las fronteras de la India, buscando un nuevo mercado en los lisérgicos Estados Unidos de la New Age. El caso es que entre todos los mongos que decidieron unirse a su movimiento estaba un señor llamado Timothy Gallway. Ya se sabe que en EEUU tienen la extraña manía de darle becas para estudiar en la universidad al quarterback guaperas antes que al chaval necesitado del Bronx, y Timothy estudiaba en Harvard algo aunque su principal función dentro de la uni era ser el capitán del equipo de tenis.

El principal postulado teórico de la secta dice que no eres Feliz porque no quieres. Porque el mundo es maravilloso y todo lo que pasa es bueno y una oportunidad. Timothy pensaba que se podía aplicar este pensamiento al deporte, afirmando que las partidas sólo se pierden cuando uno no está realmente convencido de que va a ganar. Vamos, que lo de entrenar, superarse y respetar las virtudes del rival es para pringaos. En este tiempo estudiando pseudociencias he visto de todo. Toda clase de libros inverosímiles. Pero no me cabe duda de que los libros fundacionales del coaching son de lejos la frikada más alucinante que uno puede encontrar en el mercado. Se trata de una serie de escritos en los que se mezcla técnica deportiva, psicología positiva, tonterías New Age del movimiento del potencial humano —con el que el coaching siempre ha mantenido profundas relaciones— y misticismo barato pseudohindú. Encabezan estos escritos nombres tan alocados como El juego interior del tenis, El esquí interior y El juego interior del golf.

El coaching consiste, básicamente, en una especie de asesoramiento agresivo y altamente dominante. Mantiene la psicología positiva absurda y el principio de autoridad sectario de la Misión de la Luz Divina, pero traslada el satsang en el coach en lugar de mantenerlo en un único gurú. En la actualidad se ha convertido en un negocio multimillonario donde el intrusismo profesional respecto a la psicología es una constante, y se ha diversificado considerablemente. En un principio se contemplaba más bien desde una óptica deportiva, de ahí pasó a una empresarial, y ahora podemos encontrar coaching sexual, ontológico (¿?), personal, financiero, para liderazgo, para ligar e incluso hay una ‘especialidad’ dedicada en exclusiva a supuestos afectados por TDAH. Por supuesto existe también el neurocoaching, no vayamos a perdernos el rentable tren de las neurotonterías. El coaching en sí mismo es un mero ejercicio semisectario de dominación entremezclado con espiritualidad, pero sus alianzas con diversas pseudociencias actuales como la PNL y aquello de la ley de la atracción de El Secreto están siempre presentes.

Pero esto no se hace de cualquier manera. Bueno, sí se hace de cualquier manera en la práctica, pero en teoría hay unos patrones a seguir:

— Primero llamas a un coach. Por lo general algún pobre diablo que se cree más listo e interesante de lo que es. Entonces le cuentas tus problemas. Esta persona realiza ‘escucha atenta’, realiza un ‘diagnóstico’ sobre lo que te está pasando —básicamente lo que le de la real gana; pero recordemos que su magna opinión es la Verdad; es el [palabra obscena] satsang. Esta persona diseña entonces un ‘camino’, con metas que irás cumpliendo en total dependencia del coach, al que debes recurrir en todo momento y pedir consejo en todos los ámbitos de tu vida.

— Desaprendizaje: Hay que eliminar ideas preestablecidas y complejos. Todo aquello que no te deja cambiar debe salir volando por la ventana. Y eso incluye tu actitud negativa ante la vida —porque TODO en este vida es maravilloso y debes entender esto muy bien. Por supuesto, también deben salir volando las ‘personas tóxicas’, esas personas realistas que te atan al planeta tierra o que te puedan dar feedback crítico respecto a tu relación de dependencia y adoración hacia el coach. Quién es tóxico y quién no, sobra decirlo, es decisión del Iluminado. Este movimiento de aislar a la persona de sus allegados y seres queridos es una táctica típica de sectas.

– Cambio: Una vez dejan de haber moros en la costa y ya está diseñado el plan de acción ‘que más te conviene’, hay que ponerse manos a la obra. En este punto el coaching es bastante tajante: actúa. Actúa, [palabra obscena], actúa y no pienses; que pensar es de acabados y de personas que no conocen los caminos del tao, del Krishna, del Buda o de Mariana, relaciones públicas de discoteca y coach. Pensar cansa, es contraproducente en el proceso de iluminación y quema valiosa glucosa. Así que calla y come.

– Reaprendizaje: Ahora eres alguien nuevo. Ahora sonríes ante las putadas, tus jefes no te tienen que aguantar, ligas mucho gracias a la PNL y a tu nuevo machismo enseñado por algún acosador en potencia, y te sabes el fiel perrito de tu coach. Aprende bien la lección y no vengas a reclamar reembolsos.

– Institucionalización: Llámalo ‘táctica sectaria’, llámalo ‘predicación’, llámalo ‘meme tóxico con comportamientos epidemiológicos de tipo vírico’, pero ahora lo que tienes que hacer es anunciar la buena nueva a todo el mundo. Parte imprescindible del proceso es que captes nuevos clientes para tu coach o te conviertas ahora tú mismo en coach. Ya eres sabio, no lo olvides. Sé muy pesado: haz que los testigos de Jehová parezcan simples vendedores de Herbalife.

Ni psicología, ni asesoramiento, ni sabiduría

Cualquiera puede ser coach y darte consejos para lo que sea. Nadie lo regula y basta con poner un anuncio autoproclamándose como tal. Ese es el punto que separa esto del asesoramiento serio. Por ejemplo, uno tiene problemas financieros o un político debe tomar una decisión sobre sanidad siendo abogado de formación. En ese caso se recurre a un experto contrastado que oferta servicios de asesoramiento y te echa un cable. Un asesor financiero es alguien que realmente sabe del tema, o un experto en salud pública en el caso del político, y te asesoran en eso y en nada más. No esperes poder llamar a tu asesor fiscal a las 2 de la mañana para preguntarle cómo montártelo hoy con tu pareja o cómo encarar mañana la asamblea de vecinos de tu edificio. El coaching no es asesoramiento en este sentido. El coaching es guía espiritual y toma el lugar dejado por los curas.

Respecto a la psicología, su relación es bastante parecida a la que tienen con ella los raritos de la terapia filosófica —que aún me mandan de vez en cuando sus muestras de aprecio por email: os mando un nada afectuoso saludo a todos, caraduras. Lo primero que separa al coaching y a la psicología es la falta total de estudios que lo avalen como una técnica efectiva para algo. Para empezar, cada cual hace lo que considera y no existe una técnica propiamente dicha. Hemos de recordar que el código deontológico de la psicología establece de forma taxativa y muy explícita que todas las técnicas que emplee un psicólogo serio, que no son todos, han de venir avaladas por evidencia científica. Y que todo psicólogo o programa de investigación es respetable si y sólo si a su vez respeta esta cláusula ética tan importante.

Por otro lado, un psicólogo se encarga de aplicar estas técnicas contrastadas en relación a un problema determinado. Es decir, si vas por un problema de ansiedad te va a tratar eso y nada más. Aquí no hay gurús ni iluminados: lo que tienes en frente es un profesional sanitario que hace su trabajo de forma profesional y se limita a ello. Tu vida es tu vida y nadie tiene por qué guiarte como si fueras un niño sin capacidad para hacerse responsable de sí mismo. Esta actitud del psicólogo, que no la respetan los psicoanalistas, se debe a un intento por parte del código deontológico por evitar crear dependencia y relaciones duales. A un psicólogo no lo llamas fuera de horas de consulta ni te vas a ir de cervezas con él y, por supuesto, olvídate de relaciones sexuales raras: totalmente prohibidas. La psicología ha tenido muchos problemas en el pasado con las sugestiones iatrogénicas y ahora se evitan a toda costa. El coach, por su parte, abusa continuamente de su posición de poder, extralimitándose, creando dependencia, conflictos de intereses y alargando la relación todo lo que considere.

Os voy a contar una experiencia personal sobre el coaching que creo puede ilustrar de qué va esto. Hace unos 5 años una exnovia me convenció para ir a un curso de dos días financiado con dinero público, de una organización cuasisectaria llamada ‘Desata tu Potencial‘. Me resistí bastante, pero en esa época creo que esa chica me hubiera convencido de unirme a la cienciología con sólo mover un poco el pelo y ponerme ojitos. Cabe decir en su defensa que a ella la convenció su hermana y que durante el freakshow que fue aquello me miraba con cara de ‘siento mucho haberte arrastrado a este infierno’. Desata tu Potencial es una organización montada sobre un montón de chavales jóvenes captados por medios sectarios de promesas de Felicidad y retroalimentación en la creencia que rendían culto a un estrambótico personaje llamado Juan Planes. Este tipo es un licenciado en márketing, que en realidad tengo entendido es un niñito mimado de familia-bien, ridículamente ególatra, que actúa de gurú en estos encuentros de autosuperación y coaching coercitivo. Es, básicamente, el dueño de Pollos Planes y en esa época tenía una cadena de arrocerías que quebró porque la comida era más mala que ingerir cianuro.

Os recomiendo encarecidamente siempre investigar el pasado de los coaches. Son la gente más friki y turbia que os podáis imaginar, en su mayoría empresariuchos de medio pelo y aspirantes a famoso. Vais a encontrar intentos penosos de carreras musicales, relación con sectas y pseudociencias de la peor calaña y un montón de trapos sucios muy jodidos.
El show consistía en un montaje muy parecido a una misa evangélica altamente sugestiva donde Juan enseñaba meditación trascendental, rudimentos básicos de autoyuda incluso para cosas serias y, cómo no, a manipular a mujeres para que se acuesten contigo —también tenía reservados algunos sabios consejos para satisfacer sexualmente a varias mujeres a la misma vez que me dejaron un poco descolocado. El contenido, además de ser bastante misógino, era un absoluto culto a la personalidad. Juan bailaba y sudaba como un poseso, pedía aplausos continuamente para sí mismo por haber dejado de ser un obeso mórbido y ligar muchísimo, repartía descuentos para su restaurante y le contaba a la gente los secretos últimos del mundo y de la felicidad. El mensaje era dejar de ser quien eres. Porque sea lo que sea que seas, eres un sucio perdedor. A ver si me entiendes: no eres Juan Planes ni tienes un empresa de hamburguesas de pollo. Juan era más grande que Jesucristo y los Beatles juntos, un gurú de secta aleatorio sin mucho misterio. El momento álgido vino cuando puso el video aquel de Bruce Lee, el de ‘be water my friend‘. Sé agua; adaptate a lo que sea y sé siempre lo que los demás esperan de ti. Todo ello con mucha parafernalia orientalista de supresión del ego. Lo que viene siendo una secta, vamos.

Yo miraba aquello desde una esquina con cara de pocos amigos, pero no sin dejar de sentir cierto respeto por Juan Planes, porque de tonto no tenía un pelo. El tipo era un pobre ignorante que había podido convencer a todo el mundo de que era un sabio, construir un séquito que incluía un harén considerable —me fijé en que el número de chicas en la organización era arrolladoramente superior— y tenía shows pagados con dinero público —porque se forraron en su momento por Valencia y alrededores— en los que podía sentirse el sexto rolling stone. Tenía más cara que espalda y se aprovechaba de la gente, pero menuda cara tenía. Siempre hay gente súmamente sugestionable que es víctima de aquellos más dominantes y engrandecidos, que ahora se hacen llamar ‘coaches‘, a los que sólo les basta algo de publicidad barata para captarlos —por cierto, me acabo de dar cuenta de que en este video sale uno de los directores de la secta fingiendo ser uno de los asistentes, patético.

Sonríe, gilipollas

Siempre he reservado un sitio especial a Oscar Wilde, uno de mis escritores favoritos. En El alma del hombre bajo el socialismo tiene una opinión muy inspirada: “Con frecuencia nos dicen que los pobres agradecen las caridades y beneficios que se les hacen. Pero, si algunos de ellos indudablemente lo hacen, los mejores de entre los pobres no son nunca agradecidos. Antes al contrario, son desagradecidos, descontentadizos, indóciles y hasta rebeldes. Y hay que reconocer que, después de todo, están en su perfecto derecho. Comprenden que la caridad es una forma absurdamente inadecuada de restitución parcial o un donativo sentimental, casi siempre acompañado de una tentativa impertinente de tiranizar su vida privada…. En lo que se refiere a su descontento, un hombre que no estuviese a disgusto en tal ambiente y con una vida semejante sería un perfecto estúpido. La desobediencia, a los ojos de todo el que haya leído algo de historia, es la virtud original del hombre.”

Estar descontento no es intrínsecamente malo. Ser rebelde, ser uno mismo y vivir tu vida con tus propias reglas, no es algo que esté mal. Y si tu jefe es un sátrapa, tu pareja se aprovecha de tu bondad y no te comprenden los que te rodean, cabe la perfecta posibilidad de que estés rodeado de idiotas que no estén a tu nivel. Ser sumiso y dócil es algo que sólo conviene a los que te van a explotar, empezando por el reverendo subnormal de tu coach. Algo curioso de esto del coaching es que muchos de ellos lo hacen gratis. Por el mero afán de controlar la vida de los demás y alimentarse el ego. Y esto lo digo de una forma totalmente subjetiva y desde mi propia experiencia: normalmente hay un alto contenido sexual en todo esto. El coaching está casi enteramente dominado por hombres testosterónicos con afán de dominar. Cada vez que he conocido un caso, sea el servicio que sea, el coach acaba metiéndose en los asuntos de cama de sus sumisos/as. Y, de esto también he tenido bastante noticia, muchas veces también se acaban metiendo en sus bragas.

Si tienes algún problema acude a un profesional, que en los casos que suele tratar el coaching será normalmente un psicólogo. Es posible que acudas al psicólogo y que este te mande a casa y te diga que no tienes nada. Eso es porque no tienes nada. Porque no necesitas de ninguna intervención. En ese caso deja de darle vueltas al asunto. Si tienes ganas de que te dominen, cómprate 50 Sombras de Grey. Y si lo quieres materializar, acude a un club de estas cosas y déjate de tonterías de coaching. Porque aquí sólo te vas a dejar el dinero y, en el mejor de los casos, te van a dejar a medias.

Por Angelo Fasce

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[Imagen: survivorship_bias.png]


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https://www.skepticforum.com/viewtopic.p...51#p468155

No estoy seguro de si alguien leerá esta respuesta, ya que este es un hilo muy antiguo. Puede haber algunos sistemas / técnicas válidos utilizados por su abuela en su práctica de "Coaching de vida". Es bastante probable que ella use una mezcla de técnicas, algunas de las cuales son válidas, y algunas de ellas son básicamente absurdas.

El factor, por supuesto, para descubrir cuál es cuál, como probablemente sepan como escépticos, es la evidencia. Las técnicas y conceptos que ella usa probablemente se usen en otros lugares en psicoterapia y terapia cognitiva conductual. Por ejemplo, la idea de "creencias centrales" está cubierta en el Análisis Transaccional, y sin duda está cubierta en otras modalidades de terapia pero con un nombre diferente.

Hay muchos factores a considerar al pensar si sus técnicas funcionan y si son válidas. Que son dos cosas separadas. Pueden funcionar, pero no por la razón por la que piensan que lo hacen.

En primer lugar, está el efecto placebo. Debido a que sus clientes piensan que deberían estar cada vez más felices, lo harán. Es efectivamente el poder de la sugerencia. En segundo lugar, el hecho de que pasen algún tiempo cada semana con alguien que esté realmente interesado en ayudarlos con sus problemas, solo, puede ayudar. Ahora, si su situación mejora, entonces están obteniendo lo que querían de ella. Funciona". Pero, entender por qué funciona también es importante. Si el servicio que brinda vale lo que cobra ... bueno, te dejaré decidir. En cierto sentido, vale la pena lo que la gente está preparada para pagarla. Pero, si están dispuestos a pagarlo, se basa en creencias incorrectas, ¿eso es moral? No parece que tu abuela sea el tipo de persona que con conocimiento vendería medias verdades por dinero, en todo caso, probablemente cree en las cosas que está enseñando. Pero eso no los hace verdaderos.

Para este tipo de situaciones, me quedaría con terapeutas cognitivos conductuales y psicoterapeutas integradores registrados profesionalmente.

El debate en el mundo de la terapia sobre la validez de las diferentes modalidades de psicoterapia continúa, pero la TCC es ampliamente aceptada como verdadera y válida, ya que tiene una gran base de evidencia.

26 aniversario de bodas!!! 24 ene 2020

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#3

(02-Jan-2020, 08:59 pm)JoseFidencioR escribió:  
Bienvenidos a la sección 'coach' de psicología positiva de El Confidencial. Hoy: cómo un muchacho frágil y marginado logró conquistar Europa

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JUAN SOTO IVARS


02/11/2019 05:00 - ACTUALIZADO: 04/11/2019 00:24

Hoy os traemos una historia de superación inspiradora. Nos ayudará a maximizar esa potencialidad que llevamos dentro y que a veces nos cuesta tanto encontrar. Nos recordará que no existe barrera suficientemente alta si tenemos claros nuestros objetivos y ponemos todos los medios para optimizarlos. Su protagonista, Adolf Hitler, se enfrentó a problemas difíciles, pero no dejó que nadie dominara su voluntad. Bienvenidos a la sección coach de psicología positiva de El Confidencial. Hoy: cómo un muchacho frágil y marginado logró conquistar Europa.
La historia comienza en un pueblo de Austria, Braunau am Inn, donde nació nuestro protagonista. Su padre era un funcionario de aduanas que azotaba al pequeño en cuanto este se desviaba del camino establecido. El padre quería que su hijo fuera funcionario de aduanas como él, pero Adolf no podía serlo por la sencilla razón de que no creía en las fronteras establecidas. En realidad, Adolf había nacido para redibujarlas. Y logró hacerlo.
Ninguno de sus profesores hubiera apostado por ello. ¿Sabías que el hombre que logró hacerse con el poder absoluto en Alemania ni siquiera sacaba buenas notas en el colegio? Las calificaciones del pequeño Adolf eran un desastre, tenía problemas de aprendizaje y repitió curso. Pero Adolf creía en sí mismo y no iba a permitir que las malas calificaciones de sus profesores lo descalificasen a él como persona. Para superar el bache, tenía que conocerse a sí mismo.
Adolf hizo la prueba de acceso en la Academia de Arte de Viena y suspendió. Debemos pasar por el fracaso en el camino hacia el éxito
Debemos tener la convicción de que hay valor en nuestros sueños. Sin embargo, nuestros sueños no siempre están claros para nosotros. Encontrar nuestro objetivo es el primer reto. El joven Adolf, por ejemplo, estaba obsesionado en esa época con ser artista. Era una meta equivocada, y aun así consiguió salir de su zona de confort y fue a la academia de arte de Viena, donde le esperaba su segundo fracaso. Hizo la prueba de acceso y suspendió. Debemos pasar por el fracaso en el camino hacia el éxito.
Tomó la decisión de quedarse en la ciudad y tuvo que trabajar muy duro. Acarreaba maletas por unas propinas, despejaba nieve de las calles y fue obrero de construcción. Mientras tanto se preguntaba cuál era la causa de sus problemas. ¿Por qué no valoraban su talento? ¿Por qué nadie creía en él? Vivir pendientes de la aprobación externa nos impide desarrollar todo nuestro potencial. La dependencia de los demás es un candado en nuestras posibilidades de autorrealización y crecimiento personal.
En los malos momentos, hemos de analizar a los demás y detectar a las personas tóxicas para nuestro desarrollo. Durante su estancia en Viena, Adolf identificó a las suyas, y desde ese momento se mantuvo alejado de ellas. No era fácil: la gente más tóxica para Adolf estaba en todas partes en aquella época. Además, muchas de esas personas tóxicas tenían dinero y poder. Si finalmente logró todos sus objetivos, fue porque tuvo claro que había que apartar a la gente tóxica de su camino. Adolf se marcó unos objetivos y los ordenó mentalmente.

[Imagen: a-la-izquierda-alfred-rosenberg-junto-a-...e-1923.jpg]A la izquierda, Alfred Rosenberg junto a Adolf Hitler y Friedrich Weber, durante el Putsch de Múnich, en noviembre de 1923

Cuando llegó la Primera Guerra Mundial, él se presentó voluntario. Descubrió que la vida militar y el patriotismo le apasionaban más que la pintura y el dibujo. Sin embargo, tampoco allí le aceptaban. Los altos mandos militares lo declararon "histérico", "psicótico" e "inútil para el mando". Pero como dice Robert Kiyosaki, debemos comenzar en pequeño y soñar en grande: "recuerda que tú eres la única persona que determina los pensamientos que quieres creer sobre ti mismo".
Tras la guerra, Adolf sufrió una profunda depresión producida por la derrota de su país. Fue entonces cuando descubrió que su auténtica vocación no era el arte, ni la carrera militar, sino la política. Pese a que no se le daba bien estar con los demás, se aplicó para penetrar en los círculos políticos de Alemania. Superó sus complejos y gracias a ello fue cobrando más y más protagonismo. Había renovado su mirada interior y se proyectó hacia lo que quería ser. Se había convertido por fin en el protagonista de su propia vida y no permitió que nadie le apartase de su potencialidad.
Los triunfadores no son necesariamente los que poseen más información o más conocimientos, sino los que utilizan toda su información y conocimientos con inteligencia para conducirlos a un fin. En la cárcel, Adolf escribió su propio libro de superación personal, 'Mi lucha', que se convirtió en un 'best-seller'. La escritura fue una forma de conocerse a sí mismo: a veces el papel y el lápiz pueden ser nuestro mejor doctor.
¿Cómo es que un pintor frustrado, lleno de complejos, logró tanto éxito tras una historia de fracasos personales?
Desde ese momento supo rodearse de buenos profesionales (entre ellos el primer coach de masas) que le ayudaron a canalizar su potencialidad. Aprendió a mostrar su mejor cara ante los demás. Pronunció discursos motivacionales capaces de conmover al gran público que le ayudaron a que los demás compartieran sus objetivos. ¿Cómo lo hizo? ¿Cómo es que un pintor frustrado, lleno de complejos, logró tanto éxito tras una historia de fracasos personales? ¿Cómo pudo derribar todas las fronteras gracias a su Proyecto de Realización Personal? Estos son los cuatro pasos de psicología positiva que han aparecido en la historia de Adolf:
  1. Tu voluntad es fundamental para tu desarrollo: tienes que visualizar tu propia voluntad.

  2. No dejes que ninguna persona tóxica ejerza influencia sobre ti. Apártalos de tu camino.

  3. Cree en tus posibilidades. Sueña a lo grande. Los límites no existen para ti.

  4. Cultiva relaciones positivas. Que la gente que te rodea crea en ti tanto o más que tú mismo.
Ahora que has escuchado esta historia de superación, compara tu vida con la de nuestro protagonista y hazte unas sencillas preguntas. El objetivo de Adolf era dominar Europa, ¿cuál es tu objetivo? La gente tóxica de Adolf eran judíos, comunistas, gitanos, homosexuales, ¿cuál es tu gente tóxica? Las dificultades que encontraba Adolf para realizarse eran sus complejos y la situación política, ¿cuáles son las tuyas? La zona de confort de Adolf era la sociedad burguesa y decadente, ¿cuál es la tuya?
Si escuchas tu voz interior, anulas a tu gente tóxica, encuentras tu propio camino y luchas por él con todos tus medios, sin importarte lo que piensen los demás ni ceder a la dependencia emocional, tú también podrás ser como Adolf.
(Artículo confeccionado con frases literales extraídas de varios libros y artículos de motivación personal).

Completamente lo leí con atención ¿quién iba a pensar que este señor queriendo ser artista de arte, pondría a Europa de cabeza?, y si fue a la academia de artes es porque era su pasión ¿no lo logro?, bueno, su vida tomo otro camino y se levanto como el máximo líder de Alemania, y si entendí bien es que con la gente que se rodeo lo enseño a redirigir sus energías, así como el "Coach" que menciona usted en el artículo siguiente, de manera inteligente movió masas con su carisma y labia, supo o aprendió como mover las mas profundas pasiones humanas, porque los humanos, y si no me equivoco, somos mas pasionales que racionales, gracias por el artículo me gusto mucho.
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#4

(02-Jan-2020, 09:38 pm)JoseFidencioR escribió:  Tenis y sectas, el extraordinario poder relacional de la magufada

En 1960 un tal Hans Ji Maharaj funda una secta denominada ‘Misión de la luz divina’ en la ciudad india de Patna. Los principios básicos de la secta son una especie de deformación del hinduismo con un alto contenido de culto a la personalidad. Hans ya era famoso en la India por ser un predicador que iba de ciudad en ciudad y por haber amasado una gran fortuna con ello —también tenía una casa llamada ‘casa del amor’ cuyas actividades parecen haber hecho honor al nombre de club swinger guarro que tenía. La secta de Hans basaba toda su doctrina en la búsqueda de la Felicidad, y casi todas sus acciones iban encaminadas a (1) hacer yoga y (2) reconocer que todo lo que salió de la boca de Hans es satsang y que él fue la fuente de sabiduría, dios en la tierra y autoridad última. De hecho, esta secta destructiva sigue viva en la actualidad.

En 1966 Hans deja el liderazgo de la secta a su hijo Prem Rawat, que hoy en día es un conocido conferenciante de estos que aparecen de la nada cuando hay que rellenar algún acto que cuenta con mucho presupuesto, poco sentido y sesgos posmodernos —sí, habló en el Forum de Barcelona. Digamos que es el friki al que llamar cuando no pueden venir esos que se alimentan del sol. Prem tuvo el acierto de expandir la secta más allá de las fronteras de la India, buscando un nuevo mercado en los lisérgicos Estados Unidos de la New Age. El caso es que entre todos los mongos que decidieron unirse a su movimiento estaba un señor llamado Timothy Gallway. Ya se sabe que en EEUU tienen la extraña manía de darle becas para estudiar en la universidad al quarterback guaperas antes que al chaval necesitado del Bronx, y Timothy estudiaba en Harvard algo aunque su principal función dentro de la uni era ser el capitán del equipo de tenis.

El principal postulado teórico de la secta dice que no eres Feliz porque no quieres. Porque el mundo es maravilloso y todo lo que pasa es bueno y una oportunidad. Timothy pensaba que se podía aplicar este pensamiento al deporte, afirmando que las partidas sólo se pierden cuando uno no está realmente convencido de que va a ganar. Vamos, que lo de entrenar, superarse y respetar las virtudes del rival es para pringaos. En este tiempo estudiando pseudociencias he visto de todo. Toda clase de libros inverosímiles. Pero no me cabe duda de que los libros fundacionales del coaching son de lejos la frikada más alucinante que uno puede encontrar en el mercado. Se trata de una serie de escritos en los que se mezcla técnica deportiva, psicología positiva, tonterías New Age del movimiento del potencial humano —con el que el coaching siempre ha mantenido profundas relaciones— y misticismo barato pseudohindú. Encabezan estos escritos nombres tan alocados como El juego interior del tenis, El esquí interior y El juego interior del golf.

El coaching consiste, básicamente, en una especie de asesoramiento agresivo y altamente dominante. Mantiene la psicología positiva absurda y el principio de autoridad sectario de la Misión de la Luz Divina, pero traslada el satsang en el coach en lugar de mantenerlo en un único gurú. En la actualidad se ha convertido en un negocio multimillonario donde el intrusismo profesional respecto a la psicología es una constante, y se ha diversificado considerablemente. En un principio se contemplaba más bien desde una óptica deportiva, de ahí pasó a una empresarial, y ahora podemos encontrar coaching sexual, ontológico (¿?), personal, financiero, para liderazgo, para ligar e incluso hay una ‘especialidad’ dedicada en exclusiva a supuestos afectados por TDAH. Por supuesto existe también el neurocoaching, no vayamos a perdernos el rentable tren de las neurotonterías. El coaching en sí mismo es un mero ejercicio semisectario de dominación entremezclado con espiritualidad, pero sus alianzas con diversas pseudociencias actuales como la PNL y aquello de la ley de la atracción de El Secreto están siempre presentes.

Pero esto no se hace de cualquier manera. Bueno, sí se hace de cualquier manera en la práctica, pero en teoría hay unos patrones a seguir:

— Primero llamas a un coach. Por lo general algún pobre diablo que se cree más listo e interesante de lo que es. Entonces le cuentas tus problemas. Esta persona realiza ‘escucha atenta’, realiza un ‘diagnóstico’ sobre lo que te está pasando —básicamente lo que le de la real gana; pero recordemos que su magna opinión es la Verdad; es el [palabra obscena] satsang. Esta persona diseña entonces un ‘camino’, con metas que irás cumpliendo en total dependencia del coach, al que debes recurrir en todo momento y pedir consejo en todos los ámbitos de tu vida.

— Desaprendizaje: Hay que eliminar ideas preestablecidas y complejos. Todo aquello que no te deja cambiar debe salir volando por la ventana. Y eso incluye tu actitud negativa ante la vida —porque TODO en este vida es maravilloso y debes entender esto muy bien. Por supuesto, también deben salir volando las ‘personas tóxicas’, esas personas realistas que te atan al planeta tierra o que te puedan dar feedback crítico respecto a tu relación de dependencia y adoración hacia el coach. Quién es tóxico y quién no, sobra decirlo, es decisión del Iluminado. Este movimiento de aislar a la persona de sus allegados y seres queridos es una táctica típica de sectas.

– Cambio: Una vez dejan de haber moros en la costa y ya está diseñado el plan de acción ‘que más te conviene’, hay que ponerse manos a la obra. En este punto el coaching es bastante tajante: actúa. Actúa, [palabra obscena], actúa y no pienses; que pensar es de acabados y de personas que no conocen los caminos del tao, del Krishna, del Buda o de Mariana, relaciones públicas de discoteca y coach. Pensar cansa, es contraproducente en el proceso de iluminación y quema valiosa glucosa. Así que calla y come.

– Reaprendizaje: Ahora eres alguien nuevo. Ahora sonríes ante las putadas, tus jefes no te tienen que aguantar, ligas mucho gracias a la PNL y a tu nuevo machismo enseñado por algún acosador en potencia, y te sabes el fiel perrito de tu coach. Aprende bien la lección y no vengas a reclamar reembolsos.

– Institucionalización: Llámalo ‘táctica sectaria’, llámalo ‘predicación’, llámalo ‘meme tóxico con comportamientos epidemiológicos de tipo vírico’, pero ahora lo que tienes que hacer es anunciar la buena nueva a todo el mundo. Parte imprescindible del proceso es que captes nuevos clientes para tu coach o te conviertas ahora tú mismo en coach. Ya eres sabio, no lo olvides. Sé muy pesado: haz que los testigos de Jehová parezcan simples vendedores de Herbalife.

Ni psicología, ni asesoramiento, ni sabiduría

Cualquiera puede ser coach y darte consejos para lo que sea. Nadie lo regula y basta con poner un anuncio autoproclamándose como tal. Ese es el punto que separa esto del asesoramiento serio. Por ejemplo, uno tiene problemas financieros o un político debe tomar una decisión sobre sanidad siendo abogado de formación. En ese caso se recurre a un experto contrastado que oferta servicios de asesoramiento y te echa un cable. Un asesor financiero es alguien que realmente sabe del tema, o un experto en salud pública en el caso del político, y te asesoran en eso y en nada más. No esperes poder llamar a tu asesor fiscal a las 2 de la mañana para preguntarle cómo montártelo hoy con tu pareja o cómo encarar mañana la asamblea de vecinos de tu edificio. El coaching no es asesoramiento en este sentido. El coaching es guía espiritual y toma el lugar dejado por los curas.

Respecto a la psicología, su relación es bastante parecida a la que tienen con ella los raritos de la terapia filosófica —que aún me mandan de vez en cuando sus muestras de aprecio por email: os mando un nada afectuoso saludo a todos, caraduras. Lo primero que separa al coaching y a la psicología es la falta total de estudios que lo avalen como una técnica efectiva para algo. Para empezar, cada cual hace lo que considera y no existe una técnica propiamente dicha. Hemos de recordar que el código deontológico de la psicología establece de forma taxativa y muy explícita que todas las técnicas que emplee un psicólogo serio, que no son todos, han de venir avaladas por evidencia científica. Y que todo psicólogo o programa de investigación es respetable si y sólo si a su vez respeta esta cláusula ética tan importante.

Por otro lado, un psicólogo se encarga de aplicar estas técnicas contrastadas en relación a un problema determinado. Es decir, si vas por un problema de ansiedad te va a tratar eso y nada más. Aquí no hay gurús ni iluminados: lo que tienes en frente es un profesional sanitario que hace su trabajo de forma profesional y se limita a ello. Tu vida es tu vida y nadie tiene por qué guiarte como si fueras un niño sin capacidad para hacerse responsable de sí mismo. Esta actitud del psicólogo, que no la respetan los psicoanalistas, se debe a un intento por parte del código deontológico por evitar crear dependencia y relaciones duales. A un psicólogo no lo llamas fuera de horas de consulta ni te vas a ir de cervezas con él y, por supuesto, olvídate de relaciones sexuales raras: totalmente prohibidas. La psicología ha tenido muchos problemas en el pasado con las sugestiones iatrogénicas y ahora se evitan a toda costa. El coach, por su parte, abusa continuamente de su posición de poder, extralimitándose, creando dependencia, conflictos de intereses y alargando la relación todo lo que considere.

Os voy a contar una experiencia personal sobre el coaching que creo puede ilustrar de qué va esto. Hace unos 5 años una exnovia me convenció para ir a un curso de dos días financiado con dinero público, de una organización cuasisectaria llamada ‘Desata tu Potencial‘. Me resistí bastante, pero en esa época creo que esa chica me hubiera convencido de unirme a la cienciología con sólo mover un poco el pelo y ponerme ojitos. Cabe decir en su defensa que a ella la convenció su hermana y que durante el freakshow que fue aquello me miraba con cara de ‘siento mucho haberte arrastrado a este infierno’. Desata tu Potencial es una organización montada sobre un montón de chavales jóvenes captados por medios sectarios de promesas de Felicidad y retroalimentación en la creencia que rendían culto a un estrambótico personaje llamado Juan Planes. Este tipo es un licenciado en márketing, que en realidad tengo entendido es un niñito mimado de familia-bien, ridículamente ególatra, que actúa de gurú en estos encuentros de autosuperación y coaching coercitivo. Es, básicamente, el dueño de Pollos Planes y en esa época tenía una cadena de arrocerías que quebró porque la comida era más mala que ingerir cianuro.

Os recomiendo encarecidamente siempre investigar el pasado de los coaches. Son la gente más friki y turbia que os podáis imaginar, en su mayoría empresariuchos de medio pelo y aspirantes a famoso. Vais a encontrar intentos penosos de carreras musicales, relación con sectas y pseudociencias de la peor calaña y un montón de trapos sucios muy jodidos.
El show consistía en un montaje muy parecido a una misa evangélica altamente sugestiva donde Juan enseñaba meditación trascendental, rudimentos básicos de autoyuda incluso para cosas serias y, cómo no, a manipular a mujeres para que se acuesten contigo —también tenía reservados algunos sabios consejos para satisfacer sexualmente a varias mujeres a la misma vez que me dejaron un poco descolocado. El contenido, además de ser bastante misógino, era un absoluto culto a la personalidad. Juan bailaba y sudaba como un poseso, pedía aplausos continuamente para sí mismo por haber dejado de ser un obeso mórbido y ligar muchísimo, repartía descuentos para su restaurante y le contaba a la gente los secretos últimos del mundo y de la felicidad. El mensaje era dejar de ser quien eres. Porque sea lo que sea que seas, eres un sucio perdedor. A ver si me entiendes: no eres Juan Planes ni tienes un empresa de hamburguesas de pollo. Juan era más grande que Jesucristo y los Beatles juntos, un gurú de secta aleatorio sin mucho misterio. El momento álgido vino cuando puso el video aquel de Bruce Lee, el de ‘be water my friend‘. Sé agua; adaptate a lo que sea y sé siempre lo que los demás esperan de ti. Todo ello con mucha parafernalia orientalista de supresión del ego. Lo que viene siendo una secta, vamos.

Yo miraba aquello desde una esquina con cara de pocos amigos, pero no sin dejar de sentir cierto respeto por Juan Planes, porque de tonto no tenía un pelo. El tipo era un pobre ignorante que había podido convencer a todo el mundo de que era un sabio, construir un séquito que incluía un harén considerable —me fijé en que el número de chicas en la organización era arrolladoramente superior— y tenía shows pagados con dinero público —porque se forraron en su momento por Valencia y alrededores— en los que podía sentirse el sexto rolling stone. Tenía más cara que espalda y se aprovechaba de la gente, pero menuda cara tenía. Siempre hay gente súmamente sugestionable que es víctima de aquellos más dominantes y engrandecidos, que ahora se hacen llamar ‘coaches‘, a los que sólo les basta algo de publicidad barata para captarlos —por cierto, me acabo de dar cuenta de que en este video sale uno de los directores de la secta fingiendo ser uno de los asistentes, patético.

Sonríe, gilipollas

Siempre he reservado un sitio especial a Oscar Wilde, uno de mis escritores favoritos. En El alma del hombre bajo el socialismo tiene una opinión muy inspirada: “Con frecuencia nos dicen que los pobres agradecen las caridades y beneficios que se les hacen. Pero, si algunos de ellos indudablemente lo hacen, los mejores de entre los pobres no son nunca agradecidos. Antes al contrario, son desagradecidos, descontentadizos, indóciles y hasta rebeldes. Y hay que reconocer que, después de todo, están en su perfecto derecho. Comprenden que la caridad es una forma absurdamente inadecuada de restitución parcial o un donativo sentimental, casi siempre acompañado de una tentativa impertinente de tiranizar su vida privada…. En lo que se refiere a su descontento, un hombre que no estuviese a disgusto en tal ambiente y con una vida semejante sería un perfecto estúpido. La desobediencia, a los ojos de todo el que haya leído algo de historia, es la virtud original del hombre.”

Estar descontento no es intrínsecamente malo. Ser rebelde, ser uno mismo y vivir tu vida con tus propias reglas, no es algo que esté mal. Y si tu jefe es un sátrapa, tu pareja se aprovecha de tu bondad y no te comprenden los que te rodean, cabe la perfecta posibilidad de que estés rodeado de idiotas que no estén a tu nivel. Ser sumiso y dócil es algo que sólo conviene a los que te van a explotar, empezando por el reverendo subnormal de tu coach. Algo curioso de esto del coaching es que muchos de ellos lo hacen gratis. Por el mero afán de controlar la vida de los demás y alimentarse el ego. Y esto lo digo de una forma totalmente subjetiva y desde mi propia experiencia: normalmente hay un alto contenido sexual en todo esto. El coaching está casi enteramente dominado por hombres testosterónicos con afán de dominar. Cada vez que he conocido un caso, sea el servicio que sea, el coach acaba metiéndose en los asuntos de cama de sus sumisos/as. Y, de esto también he tenido bastante noticia, muchas veces también se acaban metiendo en sus bragas.

Si tienes algún problema acude a un profesional, que en los casos que suele tratar el coaching será normalmente un psicólogo. Es posible que acudas al psicólogo y que este te mande a casa y te diga que no tienes nada. Eso es porque no tienes nada. Porque no necesitas de ninguna intervención. En ese caso deja de darle vueltas al asunto. Si tienes ganas de que te dominen, cómprate 50 Sombras de Grey. Y si lo quieres materializar, acude a un club de estas cosas y déjate de tonterías de coaching. Porque aquí sólo te vas a dejar el dinero y, en el mejor de los casos, te van a dejar a medias.

Por Angelo Fasce

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[Imagen: survivorship_bias.png]


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https://www.skepticforum.com/viewtopic.p...51#p468155

No estoy seguro de si alguien leerá esta respuesta, ya que este es un hilo muy antiguo. Puede haber algunos sistemas / técnicas válidos utilizados por su abuela en su práctica de "Coaching de vida". Es bastante probable que ella use una mezcla de técnicas, algunas de las cuales son válidas, y algunas de ellas son básicamente absurdas.

El factor, por supuesto, para descubrir cuál es cuál, como probablemente sepan como escépticos, es la evidencia. Las técnicas y conceptos que ella usa probablemente se usen en otros lugares en psicoterapia y terapia cognitiva conductual. Por ejemplo, la idea de "creencias centrales" está cubierta en el Análisis Transaccional, y sin duda está cubierta en otras modalidades de terapia pero con un nombre diferente.

Hay muchos factores a considerar al pensar si sus técnicas funcionan y si son válidas. Que son dos cosas separadas. Pueden funcionar, pero no por la razón por la que piensan que lo hacen.

En primer lugar, está el efecto placebo. Debido a que sus clientes piensan que deberían estar cada vez más felices, lo harán. Es efectivamente el poder de la sugerencia. En segundo lugar, el hecho de que pasen algún tiempo cada semana con alguien que esté realmente interesado en ayudarlos con sus problemas, solo, puede ayudar. Ahora, si su situación mejora, entonces están obteniendo lo que querían de ella. Funciona". Pero, entender por qué funciona también es importante. Si el servicio que brinda vale lo que cobra ... bueno, te dejaré decidir. En cierto sentido, vale la pena lo que la gente está preparada para pagarla. Pero, si están dispuestos a pagarlo, se basa en creencias incorrectas, ¿eso es moral? No parece que tu abuela sea el tipo de persona que con conocimiento vendería medias verdades por dinero, en todo caso, probablemente cree en las cosas que está enseñando. Pero eso no los hace verdaderos.

Para este tipo de situaciones, me quedaría con terapeutas cognitivos conductuales y psicoterapeutas integradores registrados profesionalmente.

El debate en el mundo de la terapia sobre la validez de las diferentes modalidades de psicoterapia continúa, pero la TCC es ampliamente aceptada como verdadera y válida, ya que tiene una gran base de evidencia.

De calidad esta información, voy a re-leerla, así trabajan las sectas: " El mundo es malo, tu familia es tu enemiga no te entenderá, tus sueños no sirven, trabaja menos y "Ven" dedícanos mas tiempo, El líder, Los sabios, El cuerpo repugnante, necesitan de ti, no le des al mundo,no, no le des, dedica tu vida al conducto nombrado por Dios" Bárbaro, cuanto caímos en esa trampa. Te cuento algo del salón donde asisto: Hay un caballero que estudio contabilidad trabajo duro para tener lo que tiene, pero como ya es mayor esta jubilado, por su puesto fue reclutado por la secta, en estos días pasados iba del trabajo a mi casa y me lo encontré en el camino, sentado en un murito, "Hola que tal y bla bla bla", me dijo " Estoy cansado, la edad pega, no es fácil y ahora que soy precursor regular, predico ocho horas diarias, llego a mi casa agotado". Luego en el servicio coincide con mi esposa, hablando con ella (Me lo contó mi esposa) él le cuenta que lo habían engañado, sí engañado, porque resulta que él quería meter el precursora-do y cuanto se tardaba, hablo con un anciano y este le dijo que eso se tardaba meses, bueno el muy sipote metió el precursora ¿resultado? le llego en quince días "Aprobado" (esto porque él predicaba bastante y tal), ahora vive cansado, él debe cocinarse ya que su esposa falleció hace tiempo (para entonces no era testi.), sus hijos están fuera del país, es decir, todo se lo hace el sólito pero el precursora-do le quita tiempo, ya que da su tiempo a los de Wallkil... Yo le respondí a mi esposa muy amable luego que ella me lo comento "Bueno, esos sucede por no pensar, camino y luego se dio cuenta que estaba en un hueco, yo siendo él, lo dejo y ya" ella me respondió" Bueno es verdad, si se cansa mucho, mejor que lo deje"
[+] 1 forista dio MeGusta al mensaje de vadin
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#5





"después de todo, el que uso esa varita hizo cosas grandiosas... TERRIBLES, pero grandiosas"...

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no es defensa... pero ahora todos admiran a Julio Cesar, Alejandro Magno y muchos otros... pero Atila o Gengis Kan ?

26 aniversario de bodas!!! 24 ene 2020

[Imagen: 7RrydHkjWi.gif]

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#6

(17-Jan-2020, 04:43 pm)JoseFidencioR escribió:  no es defensa... pero ahora todos admiran a Julio Cesar, Alejandro Magno y muchos otros... pero Atila o Gengis Kan ?

El tiempo lo suaviza todo; incluso aquel tipo que hizo la vida imposible a sus empleados, que maltrató a su mujer y descuidó a sus hijos y que se gastó todo el dinero en vino, drogas y mujeres...ese tipo, en el funeral resulta ser un señor de lo más...adorable.

Incluso nosotros tendemos a olvidar los malos ratos, olvidamos las personas que nos han hecho daño.
Preferimos una vida feliz a una vida llena de rencor y odio.

No hace mucho me enteré que Newton fue una mala persona. Ya ves...

A tener en cuenta, según mi pobre y escaso criterio, es que la persona no es solo una...sino que somos varios. Como si tuvieramos doble o triple personalidad.
En lo privado podemos ser de lo mas cariñoso ( con nuestros parientes y amigos) en cambio podemos llegar a lo más horrendo fuera de nuestro circulo.

Hitler...lo hizo por el bien de Alemania.
Julio Cesar por el bien del Imperio Romano,
Alejandro Magno porque se le hacía pequeño su mundo...
y el Gengis Kan, Atila, Pol Pot y tropecientos más. Todos tienen sus motivos, que para ellos y para sus conciudadanos pueden ser de lo más justo.

Supongo que a todos esos personajes les faltaba empatía.

"NUESTRAS CONVICCIONES MAS ARRAIGADAS, MAS INDUBITABLES SON LAS MÁS SOSPECHOSAS.
ELLAS CONSTITUYEN NUESTRO LÍMITE, NUESTROS CONFINES, NUESTRA PRISION"
(Ortega y Gasset)
[+] 1 forista dio MeGusta al mensaje de Moebius
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