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Cuando dos coordinadores chocan...
#1

Recuerdo hace años cuando un siervo ministerial fue ascendido a anciano, este siervo ministerial era muy popular en la congregación, en un cuerpo de ancianos donde todos eran familia, que un miembro ajeno a esa familia hubiera ascendido a obispo watchtoweril era toda una proeza, era aire fresco en una congregación viciada.

Además, tenía ciertas cualidades atractivas para los hermanos, algo accesible y amable, cuando fue nombrado anciano, varios hermanos le dijeron “esperamos que con usted en el cuerpo de ancianos cambien para bien muchas cosas en la congregación”. ¿Cambió algo este nuevo ancianete? La respuesta es nada, ni el color de las cortinas, pronto se dio cuenta que hace falta más que sinceridad y espíritu servicial para ser escuchado por los demás ancianos, este nuevo anciano se terminó frustrando, y se fue de la congregación, al principio siempre tuvo la ilusión de escalar hasta llegar a ser coordinador, creo que con el tiempo entendió que su papel siempre sería el de ser segundón, y parece que ahora en su nueva congre se mantiene cómodo en ese rol, se dio cuenta que no tiene el carácter para ser coordinador.

Hace ya varios años que hubo un cambio de denominación, el superintendente presidente de la congregación pasó a llamarse coordinador, y se les dejó claro que su papel es de coordinador del cuerpo de ancianos, no coordinador de la congregación, ¿cambió realmente algo con esta variación de nombres? La realidad es que no, pues desde tiempos inmemorables en las congregaciones el arreglo de los cuerpos de ancianos es: el líder y otros más. No importa qué nombre le pongan, puede ser director de servicio, siervo de compañía, presidente, coordinador, peter pan o siervo de los siervos de Dios (como el Papa), las cosas no cambiarán porque el sistema está hecho para garantizar sujeción al “orden teocrático”.
¿Qué se necesita para ser coordinador?

1. El nombramiento lo hace el superintendente de circuito: por esta sola razón podemos darnos cuenta que el cuento de que el coordinador es un miembro más es solo eso, ninguna otra responsabilidad (llamese secretario, SS, conductor de la atalaya, etc) es nombrada directamente por el superintendente de circuito; que las cosas sean así garantiza darle un extra de superioridad que los demás ancianos deben respetar. Aunque se supone que el superintendente debe tomar en cuenta la recomendación del cuerpo entero, la realidad es que tiene manga ancha para quitar y poner coordinador a su antojo. Incluso si la visita del supermantenido no está cerca y se debe nombrar un nuevo coordinador, a este se le considera solo provisional, y se debe informar a la sucursal, ya en la visita regular el súper hará un nombramiento oficial.

2. Debe tener menos de 80 años de edad: la organización no quiere gente improductiva, que no pueda ver ni por sus propias necesidades, además, la gente a esa edad es más fácil de dejarse dominar, la sociedad no quiere eso, no dudo que incluso con el tiempo baje más el límite de edad para esta función.

3. Debe ser conocido por su lealtad a Jehová y a la organización, debe en lo posible llevar varios años como anciano: esto garantiza que el sistema siga funcionando, el ancianete en cuestión debe haber mostrado por un buen tiempo que, pese a los cambios constantes de doctrina, y pese a todos los abusos que ha visto en la secta, es lo suficientemente leal para continuar el modus operandi sin intentar introducir cambios o formar la resistencia.

4. Aparte de estos requisitos mencionados en el libro Pastoreen deberían indicar también que se necesita un carácter fuerte, y fuerza de voluntad para imponer su autoridad, de tal manera que los demás ancianos no se salgan del redil.


Las reuniones de ancianos generalmente consisten en que el coordinador habla de un tema, propone una solución y los demás votan a favor, rara vez hay voces de discordia, aunque hay cuerpos de ancianos en donde hay problemas constantes de personalidad, pero de eso hablaremos después.

Los nombramientos de nuevos ancianos deben seguir la misma línea de apoyo al sistema, por eso es que en una congregación rara vez puede surgir un nuevo alfa dominante, pues para ascender debe haber mostrado primero su sumisión al cuerpo, y en especial al coordinador, una vez ascendido si quiere imponerse como el nuevo alfa tendría primero que convencer de una rebelión al resto del cuerpo, lo cual es difícil pues ellos mismos también se sienten opacados por el anciano dominante. Por esta cuestión fracasó el anciano que les comenté, y por eso toda expectativa de cambio que pueda tener alguna congregación al nombrarse un nuevo ancianete de los ministeriales disponibles es sencillamente una ilusión.

Pero, a veces llega a darse la casualidad que llegan a coincidir dos coordinadores en una congregación, y no me refiero a que los dos tengan el nombramiento oficial, sabemos que solo puede existir un coordinador. Me refiero a que dos ancianos alfa chocan, y se produce un encontronazo.

Esto puede suceder, por ejemplo, cuando alguien que ya ha sido coordinador llega a una nueva congregación, sea por mudanza, porque hubo un reacomodo de congregaciones, o porque es graduado de alguna escuela teocrática y la sucursal lo asigna a un territorio. También puede darse el caso de que un ex anciano coordinador vuelve a ser recomendado como ancianete y se reintegra al cuerpo pero ya hay un nuevo alfa en su lugar y quiere recuperar el trono.

En la mayoría de estos casos, en los primeros concilios eclesiásticos (reuniones de ancianos), el segunda alfa mantiene un bajo perfil, oculta sus intenciones, se hace pasar como uno más. Pero a la primera oportunidad posible, comienza a dar opiniones contrarias a lo que el coordinador propone, utiliza sus antiguas dotes como coordinador para intentar poner de su parte al resto del cuerpo, evidentemente no pondrá a todos de su parte a la primera, pero con que valla ganando la admiración y lealtad de uno o dos del cuerpo habrá ganado apoyo.

Conforme siguen pasando las reuniones de ancianos, sigue cuestionando la idoneidad de las ideas del coordinador en turno, el segundo alfa intenta dar golpes de autoridad apelando a su experiencia previa, y para este punto es probable que el cuerpo de ancianetes esté más fragmentado; el alfa dominante no está dispuesto a permitir esta intromisión, y no estando acostumbrado a que los demás cuestionen sus ideas, se producen los primeros encontronazos, de dos personas que se creen líderes.

¿En qué termina todo esto? Lo dejamos a su imaginación, en cada caso puede ser distinto el resultado; les cuento qué sucedió una vez por aquí.

• Un matrimonio graduado de la escuela de evangelizadores llegó a la congregación, para aquellos tiempos yo era ministerial y estaba adoctrinado, pero el nuevo alfa me contaba todo, todo lo que pasaba en las reuniones de ancianos, una vez se jactó diciéndome que no le importaba cómo, pero que en todas las congregaciones en las que estuvo siempre había terminado siendo de una u otra manera el coordinador, y aquí no fue la excepción. Se ganó primero el apoyo de un anciano, luego puso a todos los ministeriales de su parte, entre ellos a uno que estaba pronto a ser anciano y que previendo el futuro, supo a quién tenía que apoyar para asegurar su futuro. Luego, le habló mal del coordinador en turno al superintendente de circuito, aquel superintendente que tanto yo como Joselito conocemos bien, y vualá, a 6 meses de haber llegado a la congre, nuevo coordinador. El anterior coordinador hizo berrinche, en las reuniones de ancianos se expresaba en contra de cualquier decisión, fuera la que fuera, si todos opinaban por blanco entonces él opinaba por negro, si todos opinaban por negro, él opinaba que era mejor blanco. El anterior alfa terminó yéndose de la congregación, al territorio en donde en realidad vivía, y donde con el tiempo recuperó su ansiado puesto.

¿Han vivido casos similares?
[+] 1 usuario dio MeGusta Charles Fiasco Rusell.
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#2

(25-Oct-2021, 10:28 am)Charles Fiasco Rusell escribió:  Recuerdo hace años cuando un siervo ministerial fue ascendido a anciano, este siervo ministerial era muy popular en la congregación, en un cuerpo de ancianos donde todos eran familia, que un miembro ajeno a esa familia hubiera ascendido a obispo watchtoweril era toda una proeza, era aire fresco en una congregación viciada.

Además, tenía ciertas cualidades atractivas para los hermanos, algo accesible y amable, cuando fue nombrado anciano, varios hermanos le dijeron “esperamos que con usted en el cuerpo de ancianos cambien para bien muchas cosas en la congregación”. ¿Cambió algo este nuevo ancianete? La respuesta es nada, ni el color de las cortinas, pronto se dio cuenta que hace falta más que sinceridad y espíritu servicial para ser escuchado por los demás ancianos, este nuevo anciano se terminó frustrando, y se fue de la congregación, al principio siempre tuvo la ilusión de escalar hasta llegar a ser coordinador, creo que con el tiempo entendió que su papel siempre sería el de ser segundón, y parece que ahora en su nueva congre se mantiene cómodo en ese rol, se dio cuenta que no tiene el carácter para ser coordinador.

Hace ya varios años que hubo un cambio de denominación, el superintendente presidente de la congregación pasó a llamarse coordinador, y se les dejó claro que su papel es de coordinador del cuerpo de ancianos, no coordinador de la congregación, ¿cambió realmente algo con esta variación de nombres? La realidad es que no, pues desde tiempos inmemorables en las congregaciones el arreglo de los cuerpos de ancianos es: el líder y otros más. No importa qué nombre le pongan, puede ser director de servicio, siervo de compañía, presidente, coordinador, peter pan o siervo de los siervos de Dios (como el Papa), las cosas no cambiarán porque el sistema está hecho para garantizar sujeción al “orden teocrático”.
¿Qué se necesita para ser coordinador?

1. El nombramiento lo hace el superintendente de circuito: por esta sola razón podemos darnos cuenta que el cuento de que el coordinador es un miembro más es solo eso, ninguna otra responsabilidad (llamese secretario, SS, conductor de la atalaya, etc) es nombrada directamente por el superintendente de circuito; que las cosas sean así garantiza darle un extra de superioridad que los demás ancianos deben respetar. Aunque se supone que el superintendente debe tomar en cuenta la recomendación del cuerpo entero, la realidad es que tiene manga ancha para quitar y poner coordinador a su antojo. Incluso si la visita del supermantenido no está cerca y se debe nombrar un nuevo coordinador, a este se le considera solo provisional, y se debe informar a la sucursal, ya en la visita regular el súper hará un nombramiento oficial.

2. Debe tener menos de 80 años de edad: la organización no quiere gente improductiva, que no pueda ver ni por sus propias necesidades, además, la gente a esa edad es más fácil de dejarse dominar, la sociedad no quiere eso, no dudo que incluso con el tiempo baje más el límite de edad para esta función.

3. Debe ser conocido por su lealtad a Jehová y a la organización, debe en lo posible llevar varios años como anciano: esto garantiza que el sistema siga funcionando, el ancianete en cuestión debe haber mostrado por un buen tiempo que, pese a los cambios constantes de doctrina, y pese a todos los abusos que ha visto en la secta, es lo suficientemente leal para continuar el modus operandi sin intentar introducir cambios o formar la resistencia.

4. Aparte de estos requisitos mencionados en el libro Pastoreen deberían indicar también que se necesita un carácter fuerte, y fuerza de voluntad para imponer su autoridad, de tal manera que los demás ancianos no se salgan del redil.


Las reuniones de ancianos generalmente consisten en que el coordinador habla de un tema, propone una solución y los demás votan a favor, rara vez hay voces de discordia, aunque hay cuerpos de ancianos en donde hay problemas constantes de personalidad, pero de eso hablaremos después.

Los nombramientos de nuevos ancianos deben seguir la misma línea de apoyo al sistema, por eso es que en una congregación rara vez puede surgir un nuevo alfa dominante, pues para ascender debe haber mostrado primero su sumisión al cuerpo, y en especial al coordinador, una vez ascendido si quiere imponerse como el nuevo alfa tendría primero que convencer de una rebelión al resto del cuerpo, lo cual es difícil pues ellos mismos también se sienten opacados por el anciano dominante. Por esta cuestión fracasó el anciano que les comenté, y por eso toda expectativa de cambio que pueda tener alguna congregación al nombrarse un nuevo ancianete de los ministeriales disponibles es sencillamente una ilusión.

Pero, a veces llega a darse la casualidad que llegan a coincidir dos coordinadores en una congregación, y no me refiero a que los dos tengan el nombramiento oficial, sabemos que solo puede existir un coordinador. Me refiero a que dos ancianos alfa chocan, y se produce un encontronazo.

Esto puede suceder, por ejemplo, cuando alguien que ya ha sido coordinador llega a una nueva congregación, sea por mudanza, porque hubo un reacomodo de congregaciones, o porque es graduado de alguna escuela teocrática y la sucursal lo asigna a un territorio. También puede darse el caso de que un ex anciano coordinador vuelve a ser recomendado como ancianete y se reintegra al cuerpo pero ya hay un nuevo alfa en su lugar y quiere recuperar el trono.

En la mayoría de estos casos, en los primeros concilios eclesiásticos (reuniones de ancianos), el segunda alfa mantiene un bajo perfil, oculta sus intenciones, se hace pasar como uno más. Pero a la primera oportunidad posible, comienza a dar opiniones contrarias a lo que el coordinador propone, utiliza sus antiguas dotes como coordinador para intentar poner de su parte al resto del cuerpo, evidentemente no pondrá a todos de su parte a la primera, pero con que valla ganando la admiración y lealtad de uno o dos del cuerpo habrá ganado apoyo.

Conforme siguen pasando las reuniones de ancianos, sigue cuestionando la idoneidad de las ideas del coordinador en turno, el segundo alfa intenta dar golpes de autoridad apelando a su experiencia previa, y para este punto es probable que el cuerpo de ancianetes esté más fragmentado; el alfa dominante no está dispuesto a permitir esta intromisión, y no estando acostumbrado a que los demás cuestionen sus ideas, se producen los primeros encontronazos, de dos personas que se creen líderes.

¿En qué termina todo esto? Lo dejamos a su imaginación, en cada caso puede ser distinto el resultado; les cuento qué sucedió una vez por aquí.

• Un matrimonio graduado de la escuela de evangelizadores llegó a la congregación, para aquellos tiempos yo era ministerial y estaba adoctrinado, pero el nuevo alfa me contaba todo, todo lo que pasaba en las reuniones de ancianos, una vez se jactó diciéndome que no le importaba cómo, pero que en todas las congregaciones en las que estuvo siempre había terminado siendo de una u otra manera el coordinador, y aquí no fue la excepción. Se ganó primero el apoyo de un anciano, luego puso a todos los ministeriales de su parte, entre ellos a uno que estaba pronto a ser anciano y que previendo el futuro, supo a quién tenía que apoyar para asegurar su futuro. Luego, le habló mal del coordinador en turno al superintendente de circuito, aquel superintendente que tanto yo como Joselito conocemos bien, y vualá, a 6 meses de haber llegado a la congre, nuevo coordinador. El anterior coordinador hizo berrinche, en las reuniones de ancianos se expresaba en contra de cualquier decisión, fuera la que fuera, si todos opinaban por blanco entonces él opinaba por negro, si todos opinaban por negro, él opinaba que era mejor blanco. El anterior alfa terminó yéndose de la congregación, al territorio en donde en realidad vivía, y donde con el tiempo recuperó su ansiado puesto.

¿Han vivido casos similares?

Tal cual lo describís hermano.

Todo lo que has mencionado lo he visto. Y al final, demuestran que los "concilios" o reuniones de ancianos (me gusto ese termino que usaste), siguen un proceso, que es todo, menos cristiano. Parecen jefes de empresas.

Es evidente que en cada cuerpo de ancianos, hay el anciano que por grito, y ademanes domina, el que tiene buen criterio pero miedoso, el adulador, el "gallo gallina" es decir, el que es ambiguo: primero dice que Blanco es bueno pero luego dice que Negro también es bueno. Esta el anciano frontal, y no falta el ingenuo que cree que por dar o citar las escrituras, será escuchado.

Al final, todo esta diseñado no para que los hermanos salgan beneficiados, sino para que la Corporación JW siga siendo beneficiada. Imagino que muchos de estos ancianos, cuando notan que el tiempo pasa, y ven hacia atrás, se dan cuenta de como han perdido sus mejores años, y que no son mejores personas, y por ende no son mejores ancianos.

PD. Ay... y lo que tienen que decir sus esposas..... tipo lo que Barbara Anderson dijo de Jaracks... "parecía dos personas en un cuerpo"....
[+] 3 usuarios dieron MeGusta Yakyak.
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#3

(25-Oct-2021, 07:26 pm)Yakyak escribió:  
(25-Oct-2021, 10:28 am)Charles Fiasco Rusell escribió:  Recuerdo hace años cuando un siervo ministerial fue ascendido a anciano, este siervo ministerial era muy popular en la congregación, en un cuerpo de ancianos donde todos eran familia, que un miembro ajeno a esa familia hubiera ascendido a obispo watchtoweril era toda una proeza, era aire fresco en una congregación viciada.

Además, tenía ciertas cualidades atractivas para los hermanos, algo accesible y amable, cuando fue nombrado anciano, varios hermanos le dijeron “esperamos que con usted en el cuerpo de ancianos cambien para bien muchas cosas en la congregación”. ¿Cambió algo este nuevo ancianete? La respuesta es nada, ni el color de las cortinas, pronto se dio cuenta que hace falta más que sinceridad y espíritu servicial para ser escuchado por los demás ancianos, este nuevo anciano se terminó frustrando, y se fue de la congregación, al principio siempre tuvo la ilusión de escalar hasta llegar a ser coordinador, creo que con el tiempo entendió que su papel siempre sería el de ser segundón, y parece que ahora en su nueva congre se mantiene cómodo en ese rol, se dio cuenta que no tiene el carácter para ser coordinador.

Hace ya varios años que hubo un cambio de denominación, el superintendente presidente de la congregación pasó a llamarse coordinador, y se les dejó claro que su papel es de coordinador del cuerpo de ancianos, no coordinador de la congregación, ¿cambió realmente algo con esta variación de nombres? La realidad es que no, pues desde tiempos inmemorables en las congregaciones el arreglo de los cuerpos de ancianos es: el líder y otros más. No importa qué nombre le pongan, puede ser director de servicio, siervo de compañía, presidente, coordinador, peter pan o siervo de los siervos de Dios (como el Papa), las cosas no cambiarán porque el sistema está hecho para garantizar sujeción al “orden teocrático”.
¿Qué se necesita para ser coordinador?

1. El nombramiento lo hace el superintendente de circuito: por esta sola razón podemos darnos cuenta que el cuento de que el coordinador es un miembro más es solo eso, ninguna otra responsabilidad (llamese secretario, SS, conductor de la atalaya, etc) es nombrada directamente por el superintendente de circuito; que las cosas sean así garantiza darle un extra de superioridad que los demás ancianos deben respetar. Aunque se supone que el superintendente debe tomar en cuenta la recomendación del cuerpo entero, la realidad es que tiene manga ancha para quitar y poner coordinador a su antojo. Incluso si la visita del supermantenido no está cerca y se debe nombrar un nuevo coordinador, a este se le considera solo provisional, y se debe informar a la sucursal, ya en la visita regular el súper hará un nombramiento oficial.

2. Debe tener menos de 80 años de edad: la organización no quiere gente improductiva, que no pueda ver ni por sus propias necesidades, además, la gente a esa edad es más fácil de dejarse dominar, la sociedad no quiere eso, no dudo que incluso con el tiempo baje más el límite de edad para esta función.

3. Debe ser conocido por su lealtad a Jehová y a la organización, debe en lo posible llevar varios años como anciano: esto garantiza que el sistema siga funcionando, el ancianete en cuestión debe haber mostrado por un buen tiempo que, pese a los cambios constantes de doctrina, y pese a todos los abusos que ha visto en la secta, es lo suficientemente leal para continuar el modus operandi sin intentar introducir cambios o formar la resistencia.

4. Aparte de estos requisitos mencionados en el libro Pastoreen deberían indicar también que se necesita un carácter fuerte, y fuerza de voluntad para imponer su autoridad, de tal manera que los demás ancianos no se salgan del redil.


Las reuniones de ancianos generalmente consisten en que el coordinador habla de un tema, propone una solución y los demás votan a favor, rara vez hay voces de discordia, aunque hay cuerpos de ancianos en donde hay problemas constantes de personalidad, pero de eso hablaremos después.

Los nombramientos de nuevos ancianos deben seguir la misma línea de apoyo al sistema, por eso es que en una congregación rara vez puede surgir un nuevo alfa dominante, pues para ascender debe haber mostrado primero su sumisión al cuerpo, y en especial al coordinador, una vez ascendido si quiere imponerse como el nuevo alfa tendría primero que convencer de una rebelión al resto del cuerpo, lo cual es difícil pues ellos mismos también se sienten opacados por el anciano dominante. Por esta cuestión fracasó el anciano que les comenté, y por eso toda expectativa de cambio que pueda tener alguna congregación al nombrarse un nuevo ancianete de los ministeriales disponibles es sencillamente una ilusión.

Pero, a veces llega a darse la casualidad que llegan a coincidir dos coordinadores en una congregación, y no me refiero a que los dos tengan el nombramiento oficial, sabemos que solo puede existir un coordinador. Me refiero a que dos ancianos alfa chocan, y se produce un encontronazo.

Esto puede suceder, por ejemplo, cuando alguien que ya ha sido coordinador llega a una nueva congregación, sea por mudanza, porque hubo un reacomodo de congregaciones, o porque es graduado de alguna escuela teocrática y la sucursal lo asigna a un territorio. También puede darse el caso de que un ex anciano coordinador vuelve a ser recomendado como ancianete y se reintegra al cuerpo pero ya hay un nuevo alfa en su lugar y quiere recuperar el trono.

En la mayoría de estos casos, en los primeros concilios eclesiásticos (reuniones de ancianos), el segunda alfa mantiene un bajo perfil, oculta sus intenciones, se hace pasar como uno más. Pero a la primera oportunidad posible, comienza a dar opiniones contrarias a lo que el coordinador propone, utiliza sus antiguas dotes como coordinador para intentar poner de su parte al resto del cuerpo, evidentemente no pondrá a todos de su parte a la primera, pero con que valla ganando la admiración y lealtad de uno o dos del cuerpo habrá ganado apoyo.

Conforme siguen pasando las reuniones de ancianos, sigue cuestionando la idoneidad de las ideas del coordinador en turno, el segundo alfa intenta dar golpes de autoridad apelando a su experiencia previa, y para este punto es probable que el cuerpo de ancianetes esté más fragmentado; el alfa dominante no está dispuesto a permitir esta intromisión, y no estando acostumbrado a que los demás cuestionen sus ideas, se producen los primeros encontronazos, de dos personas que se creen líderes.

¿En qué termina todo esto? Lo dejamos a su imaginación, en cada caso puede ser distinto el resultado; les cuento qué sucedió una vez por aquí.

• Un matrimonio graduado de la escuela de evangelizadores llegó a la congregación, para aquellos tiempos yo era ministerial y estaba adoctrinado, pero el nuevo alfa me contaba todo, todo lo que pasaba en las reuniones de ancianos, una vez se jactó diciéndome que no le importaba cómo, pero que en todas las congregaciones en las que estuvo siempre había terminado siendo de una u otra manera el coordinador, y aquí no fue la excepción. Se ganó primero el apoyo de un anciano, luego puso a todos los ministeriales de su parte, entre ellos a uno que estaba pronto a ser anciano y que previendo el futuro, supo a quién tenía que apoyar para asegurar su futuro. Luego, le habló mal del coordinador en turno al superintendente de circuito, aquel superintendente que tanto yo como Joselito conocemos bien, y vualá, a 6 meses de haber llegado a la congre, nuevo coordinador. El anterior coordinador hizo berrinche, en las reuniones de ancianos se expresaba en contra de cualquier decisión, fuera la que fuera, si todos opinaban por blanco entonces él opinaba por negro, si todos opinaban por negro, él opinaba que era mejor blanco. El anterior alfa terminó yéndose de la congregación, al territorio en donde en realidad vivía, y donde con el tiempo recuperó su ansiado puesto.

¿Han vivido casos similares?

Tal cual lo describís hermano.

Todo lo que has mencionado lo he visto. Y al final, demuestran que los "concilios" o reuniones de ancianos (me gusto ese termino que usaste), siguen un proceso, que es todo, menos cristiano. Parecen jefes de empresas.

Es evidente que en cada cuerpo de ancianos, hay el anciano que por grito, y ademanes domina, el que tiene buen criterio pero miedoso, el adulador, el "gallo gallina" es decir, el que es ambiguo: primero dice que Blanco es bueno pero luego dice que Negro también es bueno. Esta el anciano frontal, y no falta el ingenuo que cree que por dar o citar las escrituras, será escuchado.

Al final, todo esta diseñado no para que los hermanos salgan beneficiados, sino para que la Corporación  JW siga siendo beneficiada. Imagino que muchos de estos ancianos, cuando notan que el tiempo pasa, y ven hacia atrás, se dan cuenta de como han perdido sus mejores años, y que no son mejores personas, y por ende no son mejores ancianos.

PD. Ay... y lo que tienen que decir sus esposas..... tipo lo que Barbara Anderson dijo de Jaracks... "parecía dos personas en un cuerpo"....

El poder y tareas que le da la organización a los ancianos me recuerda a cuando le prestaba un control desconectado del play station a mi hermanito, para que sintiera que tenía participación en el juego.
[+] 1 usuario dio MeGusta Charles Fiasco Rusell.
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#4

Y vaya que para que el nachito mueva a un cca se ve difícil he, yo he visto a varios secretarios que al menos aquí se ve claramente que son los que llevan la batuta de las cosas, siento que es por que ellos están jóvenes y los cca en esos 2 casos están muy limitados, hay uno que tengo entendído que es hasta amigo de este viajante pero no se porque no sea el el cca

...Cuando la ignorancia envidia y critica, la inteligencia observa, escucha y se ríe...
[+] 2 usuarios dieron MeGusta JOSELITO.
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#5

(25-Oct-2021, 08:19 pm)Charles Fiasco Rusell escribió:  
(25-Oct-2021, 07:26 pm)Yakyak escribió:  
(25-Oct-2021, 10:28 am)Charles Fiasco Rusell escribió:  Recuerdo hace años cuando un siervo ministerial fue ascendido a anciano, este siervo ministerial era muy popular en la congregación, en un cuerpo de ancianos donde todos eran familia, que un miembro ajeno a esa familia hubiera ascendido a obispo watchtoweril era toda una proeza, era aire fresco en una congregación viciada.

Además, tenía ciertas cualidades atractivas para los hermanos, algo accesible y amable, cuando fue nombrado anciano, varios hermanos le dijeron “esperamos que con usted en el cuerpo de ancianos cambien para bien muchas cosas en la congregación”. ¿Cambió algo este nuevo ancianete? La respuesta es nada, ni el color de las cortinas, pronto se dio cuenta que hace falta más que sinceridad y espíritu servicial para ser escuchado por los demás ancianos, este nuevo anciano se terminó frustrando, y se fue de la congregación, al principio siempre tuvo la ilusión de escalar hasta llegar a ser coordinador, creo que con el tiempo entendió que su papel siempre sería el de ser segundón, y parece que ahora en su nueva congre se mantiene cómodo en ese rol, se dio cuenta que no tiene el carácter para ser coordinador.

Hace ya varios años que hubo un cambio de denominación, el superintendente presidente de la congregación pasó a llamarse coordinador, y se les dejó claro que su papel es de coordinador del cuerpo de ancianos, no coordinador de la congregación, ¿cambió realmente algo con esta variación de nombres? La realidad es que no, pues desde tiempos inmemorables en las congregaciones el arreglo de los cuerpos de ancianos es: el líder y otros más. No importa qué nombre le pongan, puede ser director de servicio, siervo de compañía, presidente, coordinador, peter pan o siervo de los siervos de Dios (como el Papa), las cosas no cambiarán porque el sistema está hecho para garantizar sujeción al “orden teocrático”.
¿Qué se necesita para ser coordinador?

1. El nombramiento lo hace el superintendente de circuito: por esta sola razón podemos darnos cuenta que el cuento de que el coordinador es un miembro más es solo eso, ninguna otra responsabilidad (llamese secretario, SS, conductor de la atalaya, etc) es nombrada directamente por el superintendente de circuito; que las cosas sean así garantiza darle un extra de superioridad que los demás ancianos deben respetar. Aunque se supone que el superintendente debe tomar en cuenta la recomendación del cuerpo entero, la realidad es que tiene manga ancha para quitar y poner coordinador a su antojo. Incluso si la visita del supermantenido no está cerca y se debe nombrar un nuevo coordinador, a este se le considera solo provisional, y se debe informar a la sucursal, ya en la visita regular el súper hará un nombramiento oficial.

2. Debe tener menos de 80 años de edad: la organización no quiere gente improductiva, que no pueda ver ni por sus propias necesidades, además, la gente a esa edad es más fácil de dejarse dominar, la sociedad no quiere eso, no dudo que incluso con el tiempo baje más el límite de edad para esta función.

3. Debe ser conocido por su lealtad a Jehová y a la organización, debe en lo posible llevar varios años como anciano: esto garantiza que el sistema siga funcionando, el ancianete en cuestión debe haber mostrado por un buen tiempo que, pese a los cambios constantes de doctrina, y pese a todos los abusos que ha visto en la secta, es lo suficientemente leal para continuar el modus operandi sin intentar introducir cambios o formar la resistencia.

4. Aparte de estos requisitos mencionados en el libro Pastoreen deberían indicar también que se necesita un carácter fuerte, y fuerza de voluntad para imponer su autoridad, de tal manera que los demás ancianos no se salgan del redil.


Las reuniones de ancianos generalmente consisten en que el coordinador habla de un tema, propone una solución y los demás votan a favor, rara vez hay voces de discordia, aunque hay cuerpos de ancianos en donde hay problemas constantes de personalidad, pero de eso hablaremos después.

Los nombramientos de nuevos ancianos deben seguir la misma línea de apoyo al sistema, por eso es que en una congregación rara vez puede surgir un nuevo alfa dominante, pues para ascender debe haber mostrado primero su sumisión al cuerpo, y en especial al coordinador, una vez ascendido si quiere imponerse como el nuevo alfa tendría primero que convencer de una rebelión al resto del cuerpo, lo cual es difícil pues ellos mismos también se sienten opacados por el anciano dominante. Por esta cuestión fracasó el anciano que les comenté, y por eso toda expectativa de cambio que pueda tener alguna congregación al nombrarse un nuevo ancianete de los ministeriales disponibles es sencillamente una ilusión.

Pero, a veces llega a darse la casualidad que llegan a coincidir dos coordinadores en una congregación, y no me refiero a que los dos tengan el nombramiento oficial, sabemos que solo puede existir un coordinador. Me refiero a que dos ancianos alfa chocan, y se produce un encontronazo.

Esto puede suceder, por ejemplo, cuando alguien que ya ha sido coordinador llega a una nueva congregación, sea por mudanza, porque hubo un reacomodo de congregaciones, o porque es graduado de alguna escuela teocrática y la sucursal lo asigna a un territorio. También puede darse el caso de que un ex anciano coordinador vuelve a ser recomendado como ancianete y se reintegra al cuerpo pero ya hay un nuevo alfa en su lugar y quiere recuperar el trono.

En la mayoría de estos casos, en los primeros concilios eclesiásticos (reuniones de ancianos), el segunda alfa mantiene un bajo perfil, oculta sus intenciones, se hace pasar como uno más. Pero a la primera oportunidad posible, comienza a dar opiniones contrarias a lo que el coordinador propone, utiliza sus antiguas dotes como coordinador para intentar poner de su parte al resto del cuerpo, evidentemente no pondrá a todos de su parte a la primera, pero con que valla ganando la admiración y lealtad de uno o dos del cuerpo habrá ganado apoyo.

Conforme siguen pasando las reuniones de ancianos, sigue cuestionando la idoneidad de las ideas del coordinador en turno, el segundo alfa intenta dar golpes de autoridad apelando a su experiencia previa, y para este punto es probable que el cuerpo de ancianetes esté más fragmentado; el alfa dominante no está dispuesto a permitir esta intromisión, y no estando acostumbrado a que los demás cuestionen sus ideas, se producen los primeros encontronazos, de dos personas que se creen líderes.

¿En qué termina todo esto? Lo dejamos a su imaginación, en cada caso puede ser distinto el resultado; les cuento qué sucedió una vez por aquí.

• Un matrimonio graduado de la escuela de evangelizadores llegó a la congregación, para aquellos tiempos yo era ministerial y estaba adoctrinado, pero el nuevo alfa me contaba todo, todo lo que pasaba en las reuniones de ancianos, una vez se jactó diciéndome que no le importaba cómo, pero que en todas las congregaciones en las que estuvo siempre había terminado siendo de una u otra manera el coordinador, y aquí no fue la excepción. Se ganó primero el apoyo de un anciano, luego puso a todos los ministeriales de su parte, entre ellos a uno que estaba pronto a ser anciano y que previendo el futuro, supo a quién tenía que apoyar para asegurar su futuro. Luego, le habló mal del coordinador en turno al superintendente de circuito, aquel superintendente que tanto yo como Joselito conocemos bien, y vualá, a 6 meses de haber llegado a la congre, nuevo coordinador. El anterior coordinador hizo berrinche, en las reuniones de ancianos se expresaba en contra de cualquier decisión, fuera la que fuera, si todos opinaban por blanco entonces él opinaba por negro, si todos opinaban por negro, él opinaba que era mejor blanco. El anterior alfa terminó yéndose de la congregación, al territorio en donde en realidad vivía, y donde con el tiempo recuperó su ansiado puesto.

¿Han vivido casos similares?

Tal cual lo describís hermano.

Todo lo que has mencionado lo he visto. Y al final, demuestran que los "concilios" o reuniones de ancianos (me gusto ese termino que usaste), siguen un proceso, que es todo, menos cristiano. Parecen jefes de empresas.

Es evidente que en cada cuerpo de ancianos, hay el anciano que por grito, y ademanes domina, el que tiene buen criterio pero miedoso, el adulador, el "gallo gallina" es decir, el que es ambiguo: primero dice que Blanco es bueno pero luego dice que Negro también es bueno. Esta el anciano frontal, y no falta el ingenuo que cree que por dar o citar las escrituras, será escuchado.

Al final, todo esta diseñado no para que los hermanos salgan beneficiados, sino para que la Corporación  JW siga siendo beneficiada. Imagino que muchos de estos ancianos, cuando notan que el tiempo pasa, y ven hacia atrás, se dan cuenta de como han perdido sus mejores años, y que no son mejores personas, y por ende no son mejores ancianos.

PD. Ay... y lo que tienen que decir sus esposas..... tipo lo que Barbara Anderson dijo de Jaracks... "parecía dos personas en un cuerpo"....

El poder y tareas que le da la organización a los ancianos me recuerda a cuando le prestaba un control desconectado del play station a mi hermanito, para que sintiera que tenía participación en el juego.
Tongue Cruel analogía pero muy cierta!! Esa sensación de poder(ficticio o irreal) que les imbuye el CG a los ancianos, y al final de cuentas ellos no son los mandamases, sino los SC o SD, y ni estos tampoco, y así se va yendo hasta llegar a la cúpula del CG, ellos sí son los mandamases!!

El AMOR es la fuerza primaria que originó el universo... Así que ¡Enfoquémonos en amar más y mejor, a quienes nos rodean!!
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#6

El anciano es el tuerto en el país de los ciegos.
Y el CCAA es un pobre megalomaníaco que sólo en una apestosa secta alcanza a sentirse realizado. ¡Qué pena!

(Por puntualizar: estoy generalizando, porque muchos de los CCAA que he conocido iban de ese palo. Y que conste que ALGUNOS no)

"La VERDAD se descubre; la MENTIRA se construye"
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#7

curiosamente la wt sabe de estas luchas de poder y al parecer no puede ni quiere controlarlas, según parece se necesita a un miembro bastante dominante para mantener el control total del rebaño, que tenga la sangre fria para mantener a todos sosegados.

"Nada te ata excepto tus pensamientos; nada te limita excepto tu miedo; nada te controla excepto tus creencias." ( Marianne Williamson.)

[Imagen: giphy.gif]

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#8

(27-Oct-2021, 01:59 pm)neo escribió:  curiosamente la wt sabe de estas luchas de poder y al parecer no puede ni quiere controlarlas, según parece se necesita a un miembro bastante dominante para mantener el control total del rebaño, que tenga la sangre fria para mantener a todos sosegados.

Pero es que eso es aplicación de organigramas empresariales a la religion, asi de simple. En todas las empresas siempre hay uno que lleva el timón, ya sea porque sabe más que el resto del negocio, porque es mas listo que los demas o porque esta mejor relacionado o tiene mas habilidades sociales.

En esta religion no es la excepcion y claro, cada uno de los perfiles conllevan ciertos aspectos negativos. El que es mas listo, engañará al resto para que crean que las decisiones son grupales, pero la batuta de la orquesta de necios la seguira llevando el.

El que sabe mas, si es el capitan del barco, aplastará a los demas con palabras y verborrea, y trepará a la cúspide porque los demas se sentiran en inferioridad.

y si es el mejor relacionado, usará sus influencias y técnicas de ingeniería social para ganarse la confianza de la cuadrilla, y que todos le cedan el poder por su simpatía o por no contrariar a sus contactos.

No se si lo sabéis, pero algunas de estas tácticas se consideran "hacking social" o "ingeniería social" y se usaban (y se usan) por parte de hackers para lograr accesos a edificios, a sitios restringidos o ganarse la confianza de helpdesks y cosas así y obtener información. En la religión se usan para ganar control sobre las cúpulas directivas, ergo control sobre la borreguería que hay por debajo y solo siguen ordenes.

Y es que no hay nada mas adictivo en esta vida que el poder.

Saludos.

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Si vis pacem, para bellum.
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