28 Mar, 2025, 05:54 AM
“He visto cosas que vosotros no os creeríais. Naves de ataque en llamas más allá del hombro de Orión. He visto RayosC brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhaüser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir”. Son las últimas palabras del replicante Roy Batty, encarnado por el actor Rutger Hauer, en la película Blade Runner.
Quinto Mucio Escévola “ha visto cosas que muchos de vosotros no creeríais”. Vivió los intensos años de 1975 y los que le precedieron, dirigió el Libro de Congregación en su casa, estuvo en el Vicente Calderón de Madrid cuando Frederick W.Franz visitó España, estuvo en asambleas de distrito de cuatro días y de circuito de dos, en el mismo momento de su vida además de sacar a su familia adelante con dos vástagos, trabajaba en dos lugares -eran malos tiempos-, ejercía de anciano, predicaba celosamente, dirigía dos salidas del Campo a la semana, La Atalaya y el Libro de congregación, daba dos rondas al año de visitas de pastoreo, era miembro muy activo de los Grupos de visita de los Hospitales,… Quinto ¡cuántas cosas has vivido, visto y oído! Todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia.
Lo que Quinto Mucio Escévola (yo) conoció en los años sesenta hasta los noventa del siglo pasado como La Verdad, comparado con la caricatura en la que se ha convertido hoy esta Cosa llamada Testigos de Jehová, hace que se convierta en una persona triste, con la convicción de que ha dedicado a una causa fatua, de auténticos trileros, lo mejor de los mejores años de su vida.
Los TJ en la actualidad no son ni la sombra de lo que fueron allá cuando les conocí. Después de haber vivido casi sesenta años entre los TJ, creo tener la autoridad y el conocimiento suficiente como para poder decir que son un auténtico engaño. Alguien, no sé si la ONU o quien, debería proscribir, en todo el mundo, la actividad de estos lunáticos que tanto daño hacen a las personas bienintencionadas o incautas que caen en su red de telaraña. Son extremadamente dañinos.
Quinto Mucio Escévola
Quinto Mucio Escévola “ha visto cosas que muchos de vosotros no creeríais”. Vivió los intensos años de 1975 y los que le precedieron, dirigió el Libro de Congregación en su casa, estuvo en el Vicente Calderón de Madrid cuando Frederick W.Franz visitó España, estuvo en asambleas de distrito de cuatro días y de circuito de dos, en el mismo momento de su vida además de sacar a su familia adelante con dos vástagos, trabajaba en dos lugares -eran malos tiempos-, ejercía de anciano, predicaba celosamente, dirigía dos salidas del Campo a la semana, La Atalaya y el Libro de congregación, daba dos rondas al año de visitas de pastoreo, era miembro muy activo de los Grupos de visita de los Hospitales,… Quinto ¡cuántas cosas has vivido, visto y oído! Todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia.
Lo que Quinto Mucio Escévola (yo) conoció en los años sesenta hasta los noventa del siglo pasado como La Verdad, comparado con la caricatura en la que se ha convertido hoy esta Cosa llamada Testigos de Jehová, hace que se convierta en una persona triste, con la convicción de que ha dedicado a una causa fatua, de auténticos trileros, lo mejor de los mejores años de su vida.
Los TJ en la actualidad no son ni la sombra de lo que fueron allá cuando les conocí. Después de haber vivido casi sesenta años entre los TJ, creo tener la autoridad y el conocimiento suficiente como para poder decir que son un auténtico engaño. Alguien, no sé si la ONU o quien, debería proscribir, en todo el mundo, la actividad de estos lunáticos que tanto daño hacen a las personas bienintencionadas o incautas que caen en su red de telaraña. Son extremadamente dañinos.
Quinto Mucio Escévola
"Explicaciones extraordinarias requieren evidencias extraordinarias y lo que puede ser afirmado sin pruebas, puede ser rechazado sin pruebas" (Christopher Eric Hitchens)