Esta comunidad utiliza cookies
Esta comunidad utiliza cookies para almacenar información de ingreso si eres forista, y tu última visita si no lo eres. Las cookies son pequeños textos almacenados en su computadora; dichas cookies son puestas por este sitio y no posan como riesgo de seguridad. Las cookies rastrean tópicos específicos que usted haya leído. Por favor confirme si acepta o rechaza que estas cookies sean almacenadas.

Una cookie se almacenará en su navegador para prevenir que este aviso salga nuevamente. Usted podrá cambiar este ajuste utilizando el enlace a pie de página.

Copyright authors please see our disclaimer. (March 19, 2021)

Calificación:
  • 0 voto(s) - 0 Media
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5

A un Dios desconocido...
#1

Hechos 17:23
"porque pasando y mirando vuestros santuarios, hallé también un altar en el cual estaba esta inscripción: AL DIOS NO CONOCIDO. Al que vosotros adoráis, pues, sin conocerle, es a quien yo os anuncio."

No sé si los griegos adoraban a un dios desconocido, en todo caso solo tenian un altar como recordatorio, quizas igual a como lo hacen con el 'soldado desconocido.
No sé tampoco qué pretendia Pablo; solo que parece muy pretencioso presumir de 'conocer' a Dios.

Miles de personas viven en nuestra propia ciudad y no los conocemos a todos; sabemos que estan ahí, a la vuelta de la esquina, pero ignoramos sus nombres, sus aficiones, su personalidad. Puede que nos crucemos con ellos pero no sentimos ni una pizca de simpatía o antipatia por ellos.
Igual puede pasar con Dios.
No lo conocemos... solo sabemos de El por lo que otros han escrito o hablan...pero nada más. Y ya sabemos que el ser humano no es mucho de fiar cuando se trata de creencias/fe.

Es muy curioso que muchas veces tendemos a explicar intimidades a personas que son extrañas, o sea que no son familia. Nos sentimos más libres de expresarnos delante de alguien que no nos conoce. Así, eso de no conocer a Dios puede ser 'liberador' de alguna manera.

Damos por hecho que es Dios quien tiene que darse a conocer, quien se revela a una humanidad perdida y necesitada de guía. Pero podemos verlo desde otro punto de vista: desconocemos a Dios, pero también Dios nos desconoce.
¿quien da el primer paso?.
Y eso lleva cierta ventaja, puesto que conocer a una persona significa saber de sus defectos, sus carencias, sus momentos oscuros...y al no estar en ignorancia tomamos partido y lo juzgamos.

¿Quien conoce a Dios para que pueda juzgarlo?.
Nadie.
Y eso es una ventaja.
No conocer a Dios hace que lo intuyamos de forma muy personal, y así Dios se revela como un espejo: lo vemos tal y como somos nosotros.

Admito que no conozco a Dios. Y admito tambien que me gustaría. Mucho.
Saber qué piensa, qué siente, qué ama...a quién ama.
Me gustaría poder hablarle y explicarle el vacío y el dolor que se siente al no saber de El.
Su ausencia (o quizás la mía...) me duele. Y más cuando veo cómo sufre el mundo, cómo miles de personas mueren por esa ausencia...y por el egoismo e hipocresia de todos nosotros...
Me duele Dios y me duele el mundo al que tampoco conozco.

Un Dios desconocido en un mundo necesitando saber de El.
Y me pregunto ¿por qué?...

"¿Y de que sirve hablar, si ya sabes que los demás no sienten lo que sientes?"
Responder


Salto de foro:


Usuarios navegando en este hilo: 2 invitado(s)