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Hay otra cuestión que no cuadra con la afirmación de la Sociedad respecto a Beth-Sarim. En una declaración “a quien corresponda” fechada el 19 de Abril de 1937, el Tesorero de la Sociedad, W. E. Van Amburgh, afirmaba que “no sabía de la existencia de la casa” hasta que “leyó sobre ella en La Edad Dorada”108. Puesto que Rutherford, como se ha mostrado anteriormente, ya se había mudado a la casa el 13 de Enero de 1930, y el artículo de La Edad Dorada se publicó en el número del 19 de Marzo de 1930, la afirmación de Van Amburgh simplemente no es creíble. Para entonces, debía conocer la existencia de la casa. De hecho, debió conocerla mucho antes, ya que su amigo R. J. Martin la conocía al menos desde la segunda mitad de 1929. ¿Por qué Van Amburgh no dijo la verdad? ¿Intentaba ocultar algo? En cuanto a la cuantía de los gastos Robert J. Martin preveia una cantidad cercana a los $25,000 dólares109. Según el San Diego Sun del 15 de Marzo de 1930, Beth Sarim valia $75,000. Ésa era también la suma que, según Walter F. Salter, se había ofrecido a Rutherford por la propiedad110.
Persson, Rud. El Cuartelazo de Rutherford: La Crisis en la Sucesión de la Watch Tower de 1917 y sus Consecuencias (pp. 690-691). Hart Publishers, Inc.. Edición de Kindle.
Persson, Rud. El Cuartelazo de Rutherford: La Crisis en la Sucesión de la Watch Tower de 1917 y sus Consecuencias (pp. 690-691). Hart Publishers, Inc.. Edición de Kindle.


