08 Nov, 2017, 11:01 AM
No he visto el video, me niego rotundamente a ver basura; pero por lo explicado por todos vosotros y por la experiencia de muchos de ustedes, creo ( sí, creo ), que esa gente, los del CG., odian a los niños.
Es más...no sólo odian a los niños, sino que odian la vida, odian que las personas sean felices, odian el estudio, la risa, la alegría.
Odian todo lo que les haga sentir mal, que en sí es todo.
Amargados de la vida, engañados o no, son incapaces de sentir amor o simplemente simpatía por los demás.
Si ellos no son felices no pueden ser nadie más.
Odian la vida.
La vida que lo es realmente...y no lo digo en broma, sino muy en serio. La vida con propósito de ser vivida en alegría, con satisfacción, la vida pensada con generosidad , con altruismo, alegre, feliz.
El CG., no es feliz...y quiere que todos en todas partes tampoco lo sean.
Infelices, no pueden entender otra vida que no sea metiendo miedo con un armagedon, anulando el ansia de conocimiento.
Parecen la nueva Inquisición, cuando el solo hecho de reir era pecado.
Es más...no sólo odian a los niños, sino que odian la vida, odian que las personas sean felices, odian el estudio, la risa, la alegría.
Odian todo lo que les haga sentir mal, que en sí es todo.
Amargados de la vida, engañados o no, son incapaces de sentir amor o simplemente simpatía por los demás.
Si ellos no son felices no pueden ser nadie más.
Odian la vida.
La vida que lo es realmente...y no lo digo en broma, sino muy en serio. La vida con propósito de ser vivida en alegría, con satisfacción, la vida pensada con generosidad , con altruismo, alegre, feliz.
El CG., no es feliz...y quiere que todos en todas partes tampoco lo sean.
Infelices, no pueden entender otra vida que no sea metiendo miedo con un armagedon, anulando el ansia de conocimiento.
Parecen la nueva Inquisición, cuando el solo hecho de reir era pecado.
Solo en contadas ocasiones encontramos a alguien a quien podamos transmitir nuestro estado de animo, alguien con quien podamos comunicarnos a la perfeccion. Es casi un milagro, o una suerte inesperada, hallar a esa persona.
(Murakami)