Hace 3 horas
(Ayer, 11:33 PM)Chirrin12 escribió: Tengo treinta y tantos años y, como muchos de los que hoy estamos aquí, “nací en la verdad”.
Mientras tomaba una taza de café, me puse a pensar en los años que invertí activamente en los intereses del Reino y en todo lo que pude haber hecho en su lugar. Sin embargo, no lo digo desde el lamento.
Lo que realmente me llamó la atención es que siento que se acabó la magia o ese misticismo que antes tenía la organización. No sé si alguien más lo percibe igual.
Antes todo parecía tener un protocolo casi sagrado. Había algo especial en la manera en que estudiábamos. Cuando salían nuevas publicaciones, uno quería llegar a casa para leer el libro o el folleto nuevo, o para ver el DVD que nos daban en la asamblea de distrito.
Hoy en día recibimos adoraciones matutinas y un programa mensual, pero la verdad es que, si no fuera porque en algunos casos prácticamente nos “obligan” a verlos, muchos ni siquiera lo harían.
Tal vez en mi caso influye el hecho de estar expulsado y ver las cosas desde otra perspectiva. Pero también noto que muchos PIMI están cada vez más absorbidos por sus preocupaciones y obligaciones. Antes la meta era hacerse precursor regular; ahora parece que la meta es salir un día al mes.
No veo una caída inminente de la Torre del Vigía. Pero si hablamos de “últimos días”, al menos en cuanto a la organización, da la impresión de que sí lo estamos.
En parte como "apóstatas", nos damos cuenta de lo que otros no. Tal vez los demás sí se sientan cansados pero lo interpretan como flaqueza espiritual y redoblan los esfuerzos.
Me recuerdan al caballo Boxer de rebelion en la granja, que ante cada cambio que lo desconcertaba se resolvía a trabajar más duro.
charlesfiascorussell@gmail.com


