En mi caso un anciano trató de justificar de la siguiente manera en un comentario en el post que hice en facebook:
Acaso se te olvida que se permitía hacer uso de la,sangre autóloga o de uno mismo en la Hemodilución normovémica aguda cuando te iban a operar. Solo que ahora se entiende que si tu conciencia te lo permite puede esa misma sangre almacenarla.
La hemodilución normovolémica agu~ da, procedimiento en el que se le extrae al paciente sangre en el preoperatorio inmediato y se le remplaza el volumen con coloides o cristaloides para luego reinlundir~ la, constituye la técnica más ampliamente usada con estos fines, con reconocida seguridad y eficacia.
Es igual al uso de las fracciones sanguineas. Seguimos el mandato de abstenerse de sangre de otro humano o animal. Hechos 15:28,29.
Porque al espíritu santo y a nosotros nos ha parecido bien no imponerles más cargas aparte de estas cosas necesarias: 29 que se abstengan de cosas sacrificadas a ídolos, de sangre, de animales estrangulados.
Pero bueno, como no tiene sentido lo que dijo y por supuesto que es solo un punto de vista sesgado y de justificación lo cogió la respectiva respuesta por si a alguien le plantean la misma cuestión:
Hola.
Primeramente siento un gran respeto por tí y lo sabes.
Y me alegra que dejaras tu punto de vista aquí, pero sentir respeto por tí no es que esté de acuerdo con lo que dices y te explico por qué:
1. ¿Cuál era la norma y por qué era la misma para sangre propia o de otro?
Históricamente, la enseñanza de los Testigos de Jehová se basaba en una interpretación de varios pasajes bíblicos (Génesis 9:4, Levítico 17:10-14, Hechos 15:28-29) que prohibían "abstenerse de sangre". Su razonamiento era el siguiente:
· La sangre representa la vida, que pertenece a Dios.
· Por lo tanto, no debía ser ingerida ni usada para nutrir el cuerpo de ninguna manera.
· La transfusión de sangre (incluso la autóloga, es decir, la propia) se consideraba un acto de "comer sangre" o de usar la sangre como un alimento o soporte vital de una manera que Dios había prohibido.
Para ellos, la norma era exactamente la misma para la sangre propia y la de otro. El principio subyacente no era la procedencia (de quién era), sino el acto de almacenar y transfundir sangre que había salido del sistema circulatorio. El hecho de que fuera tuya no cambiaba el principio teológico: estabas "derramando" tu sangre (sacándola del cuerpo) y luego "comiéndola" o usándola para sostener tu vida de una forma que, según su interpretación, ya no era la voluntad divina.
2. ¿Por qué ahora se permite la sangre autóloga almacenada y no la alogénica?
Este es el cambio reciente (En el informe número 2). La nueva distinción se basa en un refinamiento de la interpretación. El argumento doctrinal actual es que la prohibición bíblica se centraba en la sangre de otro (de un animal en el sacrificio, o de otro humano). Se reinterpreta que el mandato de "abstenerse de sangre" en Hechos 15 se refería a un contexto de idolatría y de evitar tomar la sangre de otro ser viviente.
Bajo esta nueva óptica:
· Sangre de otro (alogénica): Sigue estando absolutamente prohibida porque es "sangre derramada" de otro humano o animal.
· Sangre propia (autóloga almacenada): Pasa a ser una decisión de conciencia. El razonamiento es que, al ser tu propia sangre, nunca dejó de ser parte de ti. El hecho de que sea extraída y almacenada se ve ahora como un "procedimiento médico" que no viola el principio de "abstenerse de la sangre de otro".
3. Dices que "ya se hacía"
El comentario que presentas es un intento de minimizar la novedad del cambio, presentándolo como una mera ampliación de algo que ya existía. Analicémoslo punto por punto:
"Acaso se te olvida que se permitía hacer uso de la sangre autóloga o de uno mismo en la Hemodilución normovolémica aguda cuando te iban a operar."
Análisis: Es cierto. La Hemodilución Normovolémica Aguda (HNA) era un procedimiento permitido. Pero aquí hay una imprecisión técnica fundamental. En la HNA, la sangre se extrae justo antes de la cirugía, pero no se "almacena" en un banco de sangre de la manera tradicional. Se mantiene en la sala de operaciones, en una bolsa, a temperatura ambiente, y se reinfunde al paciente en un plazo muy corto (menos de una hora, generalmente). El argumento doctrinal que lo permitía era que la sangre nunca "descansaba" fuera del cuerpo de manera prolongada, manteniendo un "vínculo continuo" con el paciente. Era una distinción técnica y teológica muy fina: se permitía el circuito continuo, no el almacenamiento. Por eso muchísimos testigos lo rechazaban de plano por estar en una zona muy gris.
"Solo que ahora se entiende que si tu conciencia te lo permite puede esa misma sangre almacenarla."
Análisis: Esta es la clave del cambio. Antes, el almacenamiento era el elemento prohibido. La frase "solo que ahora" reconoce implícitamente que antes no se permitía almacenarla. Decir que "ya se hacía" es una ambigüedad deliberada. Sí, se hacía HNA, pero no se permitía la extracción con almacenamiento diferido (como sacar sangre semanas antes de una cirugía electiva para guardarla en un banco). El salto cualitativo es enorme: de permitir una técnica de reinfusión inmediata a permitir el almacenamiento y uso diferido.
"La hemodilución normovolémica aguda... constituye la técnica más ampliamente usada con estos fines, con reconocida seguridad y eficacia. Es igual al uso de las fracciones sanguíneas."
Análisis: Esta es otra imprecisión conceptual. Equiparar la HNA (que usa sangre total en un circuito casi continuo) con el uso de fracciones (como albúmina, inmunoglobulinas, factores de coagulación) es engañoso. Las fracciones siempre fueron una decisión de conciencia porque se consideraba que eran "componentes" de la sangre, no la sangre misma. La HNA se permitía bajo reglas estrictas (sangre total, reinfusión inmediata). Ahora, al permitir la sangre autóloga almacenada, están moviendo esa práctica completa (sangre total) a la misma categoría que las fracciones (decisión de conciencia), lo cual es un cambio sustancial, no una simple continuidad.
"Seguimos el mandato de abstenerse de sangre de otro humano o animal. Hechos 15:28,29."
Análisis: Esta es la justificación teológica central del cambio. La persona está reinterpretando Hechos 15:29 para añadir la frase "de otro humano o animal" que no está en el texto. El texto griego dice simplemente "abstenerse de... sangre". Añadir "de otro" es la nueva hermenéutica (interpretación) que permite el cambio. Afirmar que "seguimos" el mandato implica que antes se entendía mal, o que ahora se entiende mejor. El comentario intenta presentar el cambio como si siempre hubiera sido así, cuando la literatura de la Watchtower durante décadas (hasta hace unos días) prohibía explícitamente la sangre autóloga almacenada por los mismos motivos que la de otro.
Yo personalmente no entro en debates de fe con nadie porque es perder el tiempo.
Pero si me piden criterio o tengo que chocar con alguno, pues presento mi punto de vista como es el caso.
Saludos
"Quien no tenga la valentía para pensar, hablar y actuar independientemente de su maestro, jamás tendrá la posibilidad de comprender la verdad por si mismo"
"Ensayos sobre la Búsqueda"