Hace 1 hora
Hemos contemplado impactados las noticias del terrible desastre en Nepal esta mañana. La primera frase que ha salido de la boca de mi madre es "¡Pobres de nuestros hermanos!". Le comento que, por ser un país asiático, es probable que haya pocos hermanos afectados, lo cual parece tranquilizarle.
Me sorprende un poco lo que acaba de pasar. Aunque mi madre no es ajena al dolor humano y en algunos momentos hasta ha demostrado mayor humanidad que yo, me quedo pensando cómo en su pensamiento, consciente o inconsciente, manifiesta esa distinción de que la vida de un Testigo parece valer más que la de otro ser humano. El desastre, por supuesto, no discrimina y la tragedia ha impactado a esa gente sin importar su religión.
Luego dice que le entristece mucho la noticia porque le va a traer oprobio al nombre de Jehová con toda esa gente hablando mal de él. Prefiero ahorrarme mis comentarios, mientras en mi mente pienso: "Si a él le importara el oprobio bien hubiera podido evitar la desgracia".
Me sorprende un poco lo que acaba de pasar. Aunque mi madre no es ajena al dolor humano y en algunos momentos hasta ha demostrado mayor humanidad que yo, me quedo pensando cómo en su pensamiento, consciente o inconsciente, manifiesta esa distinción de que la vida de un Testigo parece valer más que la de otro ser humano. El desastre, por supuesto, no discrimina y la tragedia ha impactado a esa gente sin importar su religión.
Luego dice que le entristece mucho la noticia porque le va a traer oprobio al nombre de Jehová con toda esa gente hablando mal de él. Prefiero ahorrarme mis comentarios, mientras en mi mente pienso: "Si a él le importara el oprobio bien hubiera podido evitar la desgracia".
¿Son tus convicciones tan frágiles que no pueden oponerse a las mías?
¿Es tu dios tan frágil, tan débil? ¡Qué vergüenza!
- Letras prohibidas (2000)


